Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en la entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2014

Sevilla, 02.12.2015

La entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes es un acto al que la Reina y yo asistimos muy conscientes siempre de su significación. Además es un honor entregároslas! Por ello nos anima comprobar el esfuerzo y el interés ─del que participamos─ que hay en darle  toda la importancia que merece, por el hondo mensaje que proyecta sobre la riqueza y la diversidad de nuestras artes, y por la valía de sus protagonistas. Y hacerlo hoy en Sevilla, capital de una tierra creativa y artística por definición, y en este Museo de Las Bellas Artes, pues nos alegra sinceramente y de manera especial.

Esa diversidad, la vemos reflejada nítidamente en la propia enumeración de las áreas y disciplinas que aquí son premiadas. Y también demuestra, por un lado, la amplitud del concepto de las Bellas Artes y, por otro, la riqueza de nuestra cultura y la profundidad de los vínculos que nuestra sociedad mantiene con el arte, el patrimonio, y con su protección y fomento.

Se trata, en suma, de unas distinciones que implican al mismo tiempo admiración y gratitud por el trabajo que los galardonados han realizado a favor de la cultura, el arte y el conocimiento en todos los campos de las Bellas Artes. Enhorabuena de corazón a todos!!

Pero estas medallas, además de un merecido homenaje a la excelencia creativa y artística, son un recordatorio de la infinidad de formas desde las que podemos mirar y tratar de comprender la realidad que nos rodea.

Efectivamente, cualquier actividad creativa, intelectual o crítica pasa por asumir conscientemente la diversidad de puntos de vista que conforman la silueta de cada objeto contemplado. Es decir, somos a la vez objeto y sujeto de la cultura, puesto que la construimos al tiempo que formamos parte de ella. Así, la cultura nos define de forma flexible ya que, en cada momento y de forma constante, la vamos moldeando, ampliando y explorando.

que a través de vuestra labor y vuestro genio creativo sigáis ayudando a consolidar la senda de progreso, de optimismo y de confianza que hace de España un país sólido, con un presente mucho más fuerte que sus problemas y un gran porvenir. Un país que es, desde luego, muchísimas cosas, pero lo que nadie puede negar ―y menos aquí en Sevilla―, es que España es un país de arte y con arte

En este tiempo en que vivimos nos conviene mucho, precisamente, reconocer la naturaleza múltiple, cambiante y diversa de la cultura, porque ello nos ayuda a luchar contra la intolerancia y el fanatismo reduccionistas que amenazan y agreden con violencia los sustratos mismos de cualquier sociedad civilizada.

Nuestra cultura, de fuerte vocación y proyección universal, nos convierte en un país con una mirada global, siempre en disposición de comprender la diversidad y las diferencias desde el compromiso firme con los principios y valores que, en cualquier lugar del mundo, definen en última instancia al género humano.

Estas medallas son, pues, una muestra ejemplar de lo que representa nuestra cultura, de la maravillosa complejidad que emerge tras cada obra de arte, tras su realización. Son reconocimientos que destacan a quienes han apostado por crear para trascender el mero objeto artístico aislado; que, como ya he apuntado, viene a revelar un punto de vista sobre la realidad que nos aporta algo nuevo, que nos aporta algo más. Me refiero a posibilidades nuevas de ampliar nuestra capacidad para conocer, para ensanchar los límites del conocimiento.

Los premiados, como creadores que sois, o los que estáis e su entorno, probablemente habéis pensado en alguna ocasión que aquello que llamamos realidad es solo el principio de todo lo que podemos llegar a imaginar. Pues vuestra labor, entonces, contribuye sin duda a marcar o a iluminar el camino hacia la creación y la cultura.

Ahora bien, aquellos que decidan seguir vuestro ejemplo deben saber que los méritos hoy reconocidos, las medallas y los laureles, son fruto de una vida de trabajo, de sacrificios, de renuncias… que, como contrapartida, aportan la satisfacción inmensa de poder proyectar y compartir luz y belleza. Vuestros logros ―los logros de nuestros creadores, artistas, promotores, conservadores…― son, en definitiva una muestra, palpable y poderosa, de lo que, como país, podemos llegar a alcanzar.

Por eso, hemos de aprender de vuestra experiencia y de vuestra habilidad para sumergiros sin miedo en lo desconocido con la única certeza de que siempre quedará terreno por descubrir. Nuestro futuro estará lleno de oportunidades si las bases de las que partimos son firmes y sólidas.


Termino ya mis palabras. Gracias y felicidades nuevamente a los premiados y permitidme un deseo: que a través de vuestra labor y vuestro genio creativo sigáis ayudando a consolidar la senda de progreso, de optimismo y de confianza que hace de España un país sólido, con un presente mucho más fuerte que sus problemas y con un inmenso porvenir. Un país que es, desde luego, muchísimas cosas, pero lo que nadie puede negar ―y menos aquí en Sevilla―, es que España es un país de arte y con arte.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Actividades