Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto de entrega de los Premios Nacionales de Cultura 2011 y 2012

Palacio Real de El Pardo. Madrid, 19.02.2013

Autoridades, Señoras y Señores,

Bienvenidos todos a éste Palacio del Pardo, en el que nos alegra especialmente servir de anfitriones este año para la entrega de los Premios Nacionales de Cultura.

Gracias Ministro por darnos esta oportunidad y por invitarnos a presidir nuevamente esta ceremonia, que pone de relieve el peso, la importancia y la relevancia de la Cultura en la vida de España. Es también una ocasión propicia para compartir con todos vosotros —representantes “excelentes” de la Cultura española en todos los ámbitos— algunas reflexiones sobre el alcance de lo que hacéis, de lo que creáis. Pero antes quiero daros, con la Princesa, una felicitación muy calurosa por vuestros méritos; una felicitación también profundamente agradecida por lo que implica vuestra labor en el avance y prestigio de nuestro país. Enhorabuena de corazón a todos los galardonados con los Premios Nacionales de Cultura 2011 y 2012.

La actual coyuntura de crisis, con los dramas sociales que produce –empezando por el altísimo nivel de paro que sufre nuestro país-, junto a la urgente e irrenunciable necesidad de superar las dificultades como sociedad, requiere el impulso y la colaboración y el compromiso de todos. En estos momentos de graves dificultades todos tenemos que extremar el cumplimiento de nuestro deber, afrontar nuestras responsabilidades con la mayor seriedad y rigor y mantener viva la confianza y el espíritu de superación.

La actual coyuntura de crisis, con los dramas sociales que produce –empezando por el altísimo nivel de paro que sufre nuestro país-, junto a la urgente e irrenunciable necesidad de superar las dificultades como sociedad, requiere el impulso y la colaboración y el compromiso de todos. En estos momentos de graves dificultades todos tenemos que extremar el cumplimiento de nuestro deber, afrontar nuestras responsabilidades con la mayor seriedad y rigor y mantener viva la confianza y el espíritu de superación.

Nadie está exento en estos momentos de la obligación de aportar lo mejor de sí mismo, como una exigencia cívica de ciudadanos, como un deber con nuestro país, a partir de nuestra libertad. Los creadores no sois una excepción.

La producción cultural es, en gran parte, reflejo del talento y el trabajo de quienes a diario como vosotros orientáis esfuerzo e inteligencia para conseguir con vuestras obras las metas más altas. Por ello, vuestra vitalidad, vuestra excelencia, vuestra pasión por crear deben ser fuente de inspiración para el conjunto de la sociedad que lucha y se debate ante los difíciles retos del día a día; y vuestra imaginación, vuestra energía y vuestro espíritu innovador deben proyectarse hacia los más jóvenes que buscan abrirse camino y a todos los que luchan por retomar una estabilidad económica y laboral.

Por otro lado, la Cultura española es uno de los grandes activos de nuestro país ante el mundo. Hace pocos días tenía oportunidad de subrayarlo a propósito del impulso de la Marca España. Nuestra Cultura no solo ha alcanzado en la Historia las cotas más altas de excelencia y genialidad, sino que, como bien se encargan de poner de manifiesto estos Premios y estos premiados, sigue estando al más alto nivel en sus diferentes manifestaciones. La Cultura de calidad contribuye de un modo extraordinario a reforzar la imagen y el prestigio de cualquier país en el mundo, también la autoestima y el orgullo de pertenecer a ella o representarla.

Y esta imagen, sobre todo en las actuales sociedades de la comunicación y en un tiempo que se caracteriza por la fuerza y, a la vez, la vulnerabilidad de los estereotipos, es clave para lograr muchas metas tangibles que, a la postre, afectan e inciden en la economía, en el progreso y en el bienestar de las personas. Y en este contexto y en nuestro caso, —el caso de España—, la Cultura es evidentemente uno de nuestros pilares más fuertes, con toda su riqueza y su variedad. Por eso os animamos a que sigáis creando con fuerza, con generosidad y con el genio y la pasión que os caracterizan, manteniendo siempre el buen nombre de España en primera línea.

La importancia de lo que hacéis y de lo que representáis admitiría en este acto otras muchas consideraciones. Conocemos bien las dificultades por las que también atraviesa el mundo de la cultura y la vida de los creadores, que merecen todo el reconocimiento y apoyo. Sin embargo, hoy he querido hacer hincapié especialmente en esas dos grandes contribuciones de las personas que son –que sois- capaces de generar Cultura: la que realizáis hacia vuestra propia sociedad, aportando ejemplos de dinamismo, creatividad y trabajo, tan necesarios para hacer de las dificultades presentes una lección aprendida del pasado; y la que lográis al proyectar con fuerza la imagen y el prestigio de vuestro –y nuestro- país por todo el mundo.

Por ambas razones os damos las gracias también y os felicitamos de nuevo pidiéndoos que mantengáis firme vuestro espíritu creativo, que no dejéis de crear; por vosotros mismos, por vuestros conciudadanos y compatriotas, y por la Cultura en su más amplia significación universal.

Muchas gracias.​

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Actividades