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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la entrega del Premio Germán Bernácer de Economía Monetaria.

Alicante, 03.12.2002

A

l enorme agrado que me supone volver a Alicante se une, entre otros, el de tener la oportunidad de entregar el Premio de economía monetaria Germán Bernácer 2002 que este año, en su II Edición, se ha otorgado a un investigador español.

Mi presencia en este acto me da una excelente ocasión para destacar la filosofía de esta distinción, y felicitar a sus promotores por una iniciativa que considero importante, oportuna, y especialmente estimulante para los profesionales y académicos dedicados a esta importante rama de la economía.

Promover el avance de la investigación económica, monetaria y bancaria de la zona del euro así como la colaboración entre los distintos países que la integran, es, sin duda, la fórmula más adecuada para contribuir a la articulación de un sentido de comunidad dentro de la eurozona entre el ámbito académico, el de los profesionales de los mercados financieros, los funcionarios y el público en general.

La realidad de un mundo cada vez más interdependiente y multirrelacionado no se opone, sino que más bien requiere, e incluso exige, reforzar la personalidad de cada uno de sus protagonistas regionales y continentales.

Y ello porque el funcionamiento adecuado de una economía de ámbito mundial, y su correcta evolución, precisan del concurso de todas las partes que en ella intervienen, con su fisonomía propia y sus objetivos e intereses bien definidos.

La actual coyuntura económica internacional revela claramente la necesidad de esta concertación, que no debe limitarse a un equilibrio, siempre precario y en la práctica imposible, sino que debe avanzar hacia la creación de una serie de sinergias que garanticen la prosperidad y bienestar general y lo hagan extensivo y accesible a los países en vías de desarrollo y a todos sus ciudadanos.

La Unión Europea, y en concreto la zona euro, tienen en este proceso un papel propio y fundamental, y unos compromisos históricos con otras regiones de nuestro planeta, como la mediterránea, la iberoamericana y ciertas zonas de África.

Bienvenida sea, por tanto, la idea de la Caja de Ahorros del Mediterráneo y el Observatorio del Banco Central Europeo de convocar este Premio que cuenta, entre sus méritos, el de recuperar la memoria del economista alicantino Germán Bernácer, tan ilustre por sus investigaciones en el campo de la teoría monetaria como por su proyección europea e internacional, y prácticamente desconocido hasta ahora en su propia patria.

Es éste un galardón único en su género, por su objetivo, que es el de abordar la política monetaria como uno de los instrumentos fundamentales para el desarrollo económico; y por su carácter internacional, que realza su importancia y el acierto de su planteamiento.

Hay otro factor que singulariza esta recompensa, y es su concesión a jóvenes economistas europeos, avalados por universidades o centros prestigiosos de investigación. El Premio Bernácer nace así como un ejemplo de apoyo a la juventud, que revela su visión a largo plazo y su voluntad de continuidad.

Mi felicitación muy cordial a José Manuel Campa, a quien este año se ha concedido esta recompensa. Su dilatado currículo es un ejemplo de vocación investigadora, realizada en una de nuestras mejores Escuelas universitarias de Empresas, y ampliamente difundida en las más importantes publicaciones europeas e internacionales.

Su nombre entra hoy a formar parte del brillante elenco de investigadores españoles que auguran un excelente porvenir a nuestra cultura científica, signo del progreso y prestigio de que actualmente goza nuestro país.

Termino expresando una invitación y un deseo, y es el de que, en este tiempo en que el interés por los temas económicos implica directamente a capas cada vez más amplias de la sociedad, el trabajo de los investigadores se traduzca, por así decirlo, y se haga más accesible a ese público no especializado que son la mayoría de los europeos, y prenda en ellos esa vivencia de comunidad que pretende y proclama el Premio que hoy entregamos.

Muchas gracias.

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