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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del Año del Diseño 2003 Barcelona

Barcelona, 14.03.2003

L

a inauguració de l'Any del Disseny 2003 i dels actes conmemoratius del centenari de Foment de les Arts Decoratives és una excel·lent ocasió per a reiterar la importància i les possibilitats d'un sector amb una incidència cada vegada més gran a la nostra vida personal i, sobre tot, col·lectiva.

Amb la meva presència ací vull expressar el meu suport a aquesta iniciativa, tant vinculada específicament a Barcelona, i que neix amb l'ambició i els patrocinis necessaris per a projectar-se a Catalunya i a la resta d'Espanya.

I també posar de manifest el meu interés i apreci pel món del disseny, en el qual l'art, la tècnica, la imaginació i la innovació es combinen per a educar-nos, per a lliberar les nostres mentalitats i les nostres pràctiques, i també per a fer-nos la vida més fàcil. Però hi ha una altra dimensió del disseny que també vull remarcar, i és la que envolta i articula una realitat econòmica de gran calat que és capaç, fins i tot, d'impulsar i promocionar-nos com a pais dins i fora de les nostres fronteres.

Fa un segle, un grup de persones, estretament lligat a la cultura del seu temps, van decidir posar en marxa Foment de les Arts Decoratives, per a impulsar el desenvolupament de l'artesania i els oficis artistics.

Avui, gràcies a tots aquells que han sabut recollir el testimoni d'aquell esforç i seguir la seva tradició i propòsit fundacional, Foment inclou entre els seus socis a gairabé tres-centes empreses, s'ha obert a la ciutat en tant que espai urbà, lloc d'esbarjo i centre de serveis, i ha esdevingut una institució capaç d'organitzar la celebració que avui ens aplega.

De la mateixa manera, l'àmbit i contingut del disseny ha anat ampliant la seva primera formulació, la de dotar de significat artístic als objectes d'ús quotidià, tot convertint-se en un ventall de propostes de espectre molt ampli, a càrrec de creadors de talent reconegut i en un procés productiu que es realitza en equip i es gestiona amb criteris de mercat.

El Año que hoy se inicia nos propone el diseño como una dinámica de progreso, dirigida a satisfacer las necesidades de una sociedad en continua evolución y a procurar niveles más altos de bienestar y calidad de vida, donde al innovar y crear debemos buscar también humanizar y mejorar el marco físico y estético de nuestra convivencia.

Y es que, por su temprana vinculación al sistema industrial y la producción en serie, el diseño supone, e incluso necesita, inventar fórmulas y formas que mejoren las condiciones en que se realiza nuestra vida cotidiana, nuestro trabajo, nuestros medios de transporte y espacios de entretenimiento.

Materializar estos objetivos, concretarlos en productos que lleguen a un público cada vez más amplio y hacerlo en un mercado muy competitivo, exige incrementar la creatividad y la innovación en tres aspectos esenciales: calidad, funcionalidad y accesibilidad.

El éxito de este esfuerzo no se refleja sólo en la cuenta de resultados. Implica también una nueva forma de cultura, directamente comprensible, y por serlo, más atractiva para el conjunto de la comunidad, que se siente llamada a participar en ella de un modo espontáneo y cultural.

Vale la pena recordar, aquí en Barcelona, la participación del diseño en acontecimientos y representaciones colectivas, reforzando su identidad y su sentido de empresa colectiva.

Creo que el contenido y efecto social es uno de sus aspectos nucleares, el hilo conductor de otros muchos que se suscitan en el mundo del diseño: la importancia de su estructura económica y empresarial; la necesidad del apoyo institucional, del que la celebración de este año es muestra y ejemplo; la aplicación de nuevas tecnologías e investigaciones a su proceso productivo; el reconocimiento debido a sus creadores y a sus derechos; la formación de sus profesionales; y el efecto positivo de su proyección internacional en la imagen de España y su comercio exterior. En ese sentido y siendo el diseño y el arte, en general, una forma de expresión del pensamiento y de los valores de los pueblos, pocos países como España, con una riqueza cultural en la que se funden el arte y la filosofía del Mediterráneo, de Europa y de América, tienen esa capacidad de proyección fuera de nuestras fronteras.

Estoy seguro de que, al hilo de sus exposiciones, congresos, premios y proyectos, este Año contribuirá a reforzar e incrementar los valores y perspectivas de nuestro diseño y sus creadores, y a fomentar nuevas vocaciones que garanticen su continuidad y desarrollo.

Creo que éste será el mejor homenaje que podemos dedicar a Fomento de las Artes en su Centenario, y a cuantos han hecho posible su trayectoria.

Declaro inaugurado el año del Diseño 2003 Barcelona.

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