Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al presidir la primera reunión del Alto Patronato de Casa de América

Madrid, 11.11.2004

M

ucho me complace presidir, en este bello palacio, el Alto Patronato de la Casa de América. Una institución que desde su creación en 1992 dedica sus mejores esfuerzos y desvelos a impulsar y profundizar las muy estrechas relaciones que ligan a España con el continente americano.

Una noble tarea que esta Casa ha sabido promover desde Madrid, origen de tantas iniciativas volcadas en el mayor acercamiento entre Europa y América.

Lejos están las referencias puramente retóricas a esa relación, desde el momento en que a un lado y otro del Atlántico nos hemos venido esforzando en desarrollar múltiples proyectos que, en un camino de ida y vuelta, enriquecen el conocimiento mutuo y estimulan nuestra cooperación.

Sabemos que esta voluntad de mayor conocimiento recíproco ha permitido consolidar, día a día, lo que ya es una realidad: el trabajo conjunto en una Comunidad Iberoamericana que aspira a asentar el peso específico que le corresponde en la esfera internacional.

La Reina y yo mismo hemos querido expresar nuestro respaldo a la labor de esta Institución con nuestra presencia en Casa de América. También el Príncipe de Asturias ha venido a presidir numerosos actos, subrayando así el compromiso de la Corona con esta Casa desde el inicio de sus actividades.

Casa de América genera propuestas que van más allá de las de un mero Centro Cultural. Este Consorcio ha conseguido involucrarse con la sociedad a través de otras instituciones y colectivos, reforzando la presencia de cuantas voces merecen el soporte de escenarios con prestigio y capacidad de difusión.

Junto a los Jefes de Estado y de Gobierno que pasan por esta Casa dejando su huella programática e institucional, son muchos los grandes nombres de la literatura, del pensamiento o de las artes plásticas y escénicas que encuentran en ella un foro de proyección adecuado.

También aquí han hallado su espacio natural de expresión aquellas colectividades americanas que, poco a poco, van incorporándose a la sociedad española, enriqueciendo nuestra realidad sociocultural.

Agradezco las diversas intervenciones de las personas que me han precedido en el uso de la palabra. Demuestran lo mucho que ha avanzado Casa de América en la consecución de sus objetivos. Durante más de una década ha sabido proyectar, con originalidad y espíritu de vanguardia, los valores e iniciativas de un Continente al que nos sentimos indisolublemente unidos.

Para ello, hemos contado con la generosidad y visión de muchas empresas españolas, que son también nuestras grandes embajadoras en el exterior. Su implantación en América, sus modelos de cooperación y de acción social y cultural, son instrumentos básicos de acompañamiento de la política exterior española. Reflejan la atención prioritaria que, desde España y desde Europa, queremos prestar a América y nos ayudan a profundizar en nuestras relaciones privilegiadas con aquel Continente hermano.

Unas relaciones que aspiran a la creciente coordinación de políticas en los foros internacionales; a cooperar a favor del desarrollo y bienestar de nuestros ciudadanos; a promover la educación de los jóvenes, así como el desarrollo de nuestra creación cultural y lingüística. También persiguen establecer modelos sociales más justos y avanzados, asegurar la igualdad de géneros, proteger las culturas indígenas y preservar el medio ambiente desde el respeto a la diversidad.

Tales objetivos se reflejan en la programación de una Casa de América, que gana en respeto y prestigio por la amplitud y calidad de su oferta, por su espíritu abierto y plural.

La Corona aprecia y agradece muy sinceramente el esfuerzo y la dedicación de cuantas personalidades conformáis el Consorcio, el Alto Patronato y el equipo directivo de esta Institución.

Os animo a continuar esta gratificante tarea, y os felicito por vuestra contribución a la vitalidad y proyección que, en sus cortos años de existencia, ha logrado alcanzar Casa de América al servicio de España y de toda Iberoamérica.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+