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Palabras de Su ALteza Real el Príncipe de Asturias en la entrega de los Premios Empresa y Sociedad

Madrid, 16.03.2004

S

eñoras y señores:

Hoy nos reunimos convocados por la Fundación Empresa y Sociedad para premiar iniciativas empresariales que han destacado en su esfuerzo por contribuir  de forma directa a la acción social de la empresa, más allá de la derivada de su actividad económica principal. Sin embargo, estoy convencido de que hoy todos los presentes compartimos, por encima de cualquier otra circunstancia, unos mismos sentimientos: un inmenso dolor y nuestra más enérgica repulsa por los salvajes atentados del pasado jueves en Madrid.

Por más que pasen los días, no debemos nunca permitir que el olvido nos aleje del 11 de marzo ni de sus víctimas. Aunque no paremos nuestro quehacer, deseo dedicar desde aquí mi recuerdo mas emocionado a los fallecidos y heridos al tiempo que reitero públicamente mi profundo pesar y afecto a sus familiares, amigos y compañeros que les lloran o sufren angustiados por los que luchan para salir adelante y recuperarse. A ellos ofrezco todo mi ánimo y apoyo para que sea pronta y satisfactoria esa recuperación en todos los sentidos.

Cuando en un acto como en el de hoy hablamos de acción social y de solidaridad creo muy pertinente dedicar unas palabras de felicitación orgullo y agradecimiento a todas esas personas que actuaron rápidamente y sin ninguna duda, por voluntad solidaria o por profesionalidad ejemplar en auxilio urgente de las víctimas y en apoyo de los servicio de emergencia. Con emoción agradecemos esa entrega heroica.

Todos nos sentimos víctimas de ese atroz ataque que nos ha conmocionado, al golpear de forma tan abominable a cientos de ciudadanos madrileños y de otros lugares  que iniciaban su vida cotidiana.

Tenemos contraída una deuda impagable con todas las víctimas y sus familiares. Aún cuando nadie podrá compensar suficientemente su dolor y  sufrimiento, su recuerdo constituirá siempre una obligada referencia moral para todos  y el pilar más firme sobre el que debemos basar nuestro compromiso renovado para luchar unidos contra esta barbarie. Estos atentados repugnantes nos imponen redoblar nuestros esfuerzos y nuestra determinación para acabar de una vez por todas con el terrorismo, desde nuestro amor por la Libertad y contando con la fuerza de nuestras convicciones y con todos los instrumentos del Estado de Derecho.

Confiamos plenamente en que todos los despiadados y cobardes responsables de esta monstruosa matanza sean detenidos y juzgados, apoyando con toda convicción a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y a la Administración de Justicia. Hoy más que nunca, debemos expresar nuestro rotundo rechazo al terrorismo, a sus métodos y objetivos. No tiene cabida en nuestra sociedad.

Estos son los sentimientos y pensamientos que desde el jueves pasado prevalecen en nuestros corazones y por esa razón concluyo aquí estas palabras no sin antes transmitir mi felicitación a la Fundación por su iniciativa de convocar estos Premios así como al Jurado por su difícil labor; y mi enhorabuena a todos los premiados, Grupo Recoletos, Unión Fenosa, Ibermutuamur y Sol Melia, así como a las empresas que formáis parte de la Fundación por vuestro papel como agentes del cambio social.

Muchas gracias.

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