Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al mundo de la cultura al entregar las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes

Madrid, 04.07.1984

L

a entrega de los Premios Nacionales de Bellas Artes, así como de aquellos otros que estimulan y reconocen la labor creadora de los artistas en sus distintas vertientes, representa para mí una grata oportunidad.

Reconocemos con estos altos galardones, no sólo la validez de un emocionante mensaje estético que conmueve a la sociedad, sino también la dedicación, la voluntad de perfección, la nobleza profunda, el compromiso espiritual, que son gala, disciplina y última razón del artista.

No es este, pues, un acto protocolario que se pierda simplemente en el afecto y la admiración hacia unas obras señaladas como distinguidas por los jurados que otorgan los premios.Yo creo que, además, es un acto necesario. Los creadores modelan el alma de la sociedad y le abren caminos infinitos.

No podríamos considerarnos seres libres y civilizados si no supiéramos en cada instante volver una y otra vez la cabeza y el corazón hacia las obras que nos hacen sentir, al interpretar nuestro destino y el tiempo en que vivimos las más elevadas impresiones espirituales.

El arte y los artistas promueven un diálogo fecundo, al llamar a nuestras conciencias y al proponernos, por la vía de la delectación y de la angustia, una observación reflexiva sobre nosotros mismos.

Las sociedades que no respetan, que no confortan, ayudan y miran a sus artistas, están condenadas a la esterilidad y al aburrimiento.

Cuando socialmente podemos caer en la ceguera e históricamente nos encontramos sin caminos, los artistas van encendiendo luces para elevar nuestra mirada, para enseñarnos a ver, a entender la grandiosidad y al mismo tiempo la humildad del hombre en la creación.

Por eso la sociedad moderna reconoce cada vez con más sensibilidad la importancia de vuestra presencia, la necesidad de vuestro sacrificio creador y la universalidad de cuanto hacéis.Personalmente vivo cada año momentos de entrañable emoción cuando saludo a las mujeres y hombres de las artes y las letras de España.

A todos y a cada uno de ellos, les agradezco siempre, con la atención y delicadeza que la Corona quiere dedicar a la cultura, su impagable tarea. Estos momentos dan a esa dimensión un sentido especial.

Artistas con fe, ansiosos de descubrir y hallar para nosotros la belleza, yo sé que nos ofrecéis lo más granado de vuestra creación personal en la que nos miramos como en un espejo.

En nombre de todos los españoles y por la libertad en la que crece vuestra trayectoria, recibid nuestro reconocimiento y nuestra enhorabuena.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+