Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en su encuentro con la colonia española en Francfort

Alemania(Francfort), 17.07.1997

Q

ueridos compatriotas en Alemania,

Quiero empezar mis palabras agradeciendo a todos las muestras de cariño y apoyo que desde aquí nos habéis enviado al saber de la injusta, cruel y despiadada muerte de Miguel Angel Blanco. Un español como vosotros, orgullosos de serlo y de servir  a su pueblo con su trabajo y su ejemplo. Los españoles del mundo vemos hoy  en  Miguel Angel un ejemplo,  seguros de que la mayor parte de nosotros somos como él y diferentes de los asesinos despiadados que acabaron con su vida.

La Reina y yo sabemos de vuestras ocupaciones, de vuestra ilusión por estar en contacto con nuestra tierra y del esfuerzo por sacar adelante vuestras familias en este país que hoy nos acoge.

Pero me da una alegría especial saber, porque así me lo dicen, que estáis dejando bien alto el pabellón de España en Alemania, con un trabajo bien hecho, acabado en los últimos detalles, con un tono de convivencia siempre grato y con una disposición a ayudaros entre vosotros que llega también a vuestros amigos y colegas en este país.

Esta misma mañana, el Canciller Kohl me ha llenado de orgullo al pedirme que os transmita su agradecimiento y el del pueblo alemán por todo lo que significáis en este país, por vuestro trabajo, por la facilidad y simpatía con las que a diario os relacionáis con los alemanes. El propio Canciller me ha contado que ha tenido ocasión de comprobarlo personalmente él mismo en muchas ocasiones.

España tiene mucho que dar al resto de Europa: somos un país en paz con una Historia muy rica y una cultura muy vieja, un país que sale adelante con esfuerzo y con dignidad, y que dispone de un prestigio creciente, también aquí, en Alemania.

Y ello se debe en buena parte a que, estemos donde estemos, no perdemos nuestras raíces, nuestros modos de vida, nuestras tradiciones propias que, por profundamente españolas, son profundamente europeas.

Por todas estas razones y por la atención de haber querido reuniros con nosotros aquí hoy, quisiera daros las gracias y trasmitiros la admiración y el cariño de todos vuestros compatriotas.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+