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Brindis de Su Majestad el Rey en la cena ofrecida en honor del Presidente de la República Federal de Alemania

República Federal de Alemania(Gyminch), 20.04.1977

S

eñor Presidente Federal:La Reina y yo deseamos agradeceros vuestra presencia e igual mente la de las distinguidas personalidades que hoy nos acompañan. Cuando nos acercamos al final de la segunda jornada de esta visita a la República Federal, de cuya gratísima experiencia guardaremos un recuerdo imborrable, y que a la vez será un paso de histórica importancia para la amistad y la colaboración de los pueblos alemán y es pañol, quiero deciros, señor Presidente, la satisfacción que nos ha producido el retorno a tierra alemana y el contacto con vuestras gentes, a las que tanto afecto profesamos.

Particular emoción nos produjo esta mañana, delante del Ayuntamiento de Bonn, recibir el saludo de la muchedumbre allí reunida, en la que se mezclaban fraternalmente españoles y alemanes, lo mismo que en los mástiles se confundían los colores de nuestra bandera nacional y los de la ciudad de Bonn.

El cariño y la simpatía con que Alemania nos ha acogido dejarán honda huella en nuestra memoria. Ni un solo detalle falta en vuestra hospitalidad. Incluso habéis previsto este tiempo maravilloso que hemos disfrutado ayer y hoy, que nos ha alejado con eficacia de cualquier tentación de nostalgia del sol de España.

Quiero agradeceros muy particularmente las referencias, tan profundas como frecuentes, que habéis querido hacer a la cultura y al arte españoles, a nuestra Historia y a nuestra indeclinable condición europea.

Quiero también agradeceros vuestras expresiones de aliento y de inteligente comprensión para la tarea que mi Gobierno está llevando a cabo para bien del pueblo español, sabiendo que el éxito en poner a punto formas de convivencia justas, actuales y estables en España redundará, asimismo, en beneficio de la civilización occidental.

Permítame, señor Presidente, que en su hermosa lengua exprese, una vez más, la gran simpatía y afecto que mis compatriotas sienten respecto al pueblo alemán, así como mis más sinceros votos por una aún más fructífera colaboración entre nuestros dos países.

Levanto mi copa por su ventura personal, señor Presidente, así como por la de su esposa y por el bienestar del pueblo alemán.

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