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Palabras de Su Majestad el Rey en Bembibre

León(Bembibre), 16.09.1999

T

erminamos aquí nuestra visita a El Bierzo, durante la que hemos disfrutado de la hospitalidad de sus gentes y nos hemos sentido constantemente acompañados de su cordialidad y afecto, que hoy manifestáis especialmente en la Medalla de la Villa con la que me habéis distinguido.

Os la agradezco de corazón porque sé que significa y expresa vuestro empeño en trabajar sin descanso por la mejora de vuestra vida colectiva, así como la convicción de que podréis conseguirlo con la ayuda de todos, que por mi parte os adelanto.

Aún con la brevedad inevitable  de una estancia que nos hubiera gustado prolongar, hemos tomado el pulso a la realidad de esta comarca y aprendido sus lecciones.

Lecciones de ayer que se prolongan en posibilidades de hoy, y enseñanzas de ahora mismo que prometen buenas cosechas y frutos abundantes para el futuro.

De las primeras recuerdo nuestra visita a Las Médulas, experiencia inolvidable de un patrimonio arqueológico que merece ser cada vez mejor conocido, y la variedad de vuestra riqueza etnográfica, de sus modos de vida, de sus relaciones y sus productos, que hemos conocido y gustado en toda su autenticidad, como signos de vitalidad que sostienen y alientan vuestras tareas cotidianas con  acento propio y personal.

Entre las segundas me han impresionado como especialmente positivas la Mina Escuela de El Bierzo, ejemplo de iniciativa con futuro en un sector particularmente sensible de vuestra economía, así como el empuje y proyección de recursos tan tradicionales como los viñedos, la pizarra y la producción de energía eléctrica.

He tenido ocasión de reunirme con representantes de la cultura,  la economía y el trabajo de vuestra comarca. De unos y otros he obtenido  un cuadro fiel de vuestra situación y expectativas.

Me voy convencido de que los bercianos tendréis la fuerza necesaria para rentabilizar aún más  el aprovechamiento de las numerosas posibilidades que reúne vuestro suelo, tanto en los campos agrícola y ganadero como en el industrial, el energético, el turístico y el de servicios. Y también me voy con la seguridad de que, desde este rincón, que es a la vez corredor y camino, vais a contribuir con vuestra prosperidad futura a la de las tierras leonesas, vuestra Comunidad y la de España entera.

Nada es imposible si se aportan los medios necesarios y la voluntad que multiplica  sus posibilidades. La acción es en sí misma una escuela que engendra nuevos y más amplios campos de actividad, y las formulas para sostenerlos. Una gestión eficaz concita, por otra parte, los apoyos necesarios para lograr sus objetivos y dar el salto cualitativo que es la clave del progreso.

Nos despedimos llevándonos un recuerdo imborrable de El Bierzo y sus gentes, de su extraordinaria acogida y de las atenciones sin cuento que hemos recibido de las instituciones regionales, provinciales y comarcales, de las entidades y agentes económicos y sociales, y de todos y cada uno de vosotros.

Por mi parte, quiero arropar y respaldar vuestros anhelos y energías, y animaros a fundirlos en un afán común y una visión optimista, con la que podréis construir el mañana que buscáis.

Os prometo seguir de cerca los resultados que vayáis alcanzando.

Muchas gracias y hasta siempre.

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