Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al Presidente de Costa Rica Daniel Oduber y al pueblo costarricense

Costa Rica(San José), 15.09.1977

S

eñor Presidente, vuestras palabras, en el marco escénico de esta joya de la arquitectura teatral, nos han deparado una bienvenida que nos ha emocionado. Desde que llegamos al aeropuerto Juan Santamaría que lleva el nombre de ese héroe vuestro, que supo «la tosca herramienta en armas trocar» nos hemos visto desbordados por las atenciones que nos dispensáis.

La Reina y yo os agradecemos vivamente tan grata y generosa acogida.

Con este espléndido teatro nacional como telón de fondo, quisiera esta noche rendir mi homenaje encendido a este símbolo de civismo que es el pueblo costarricense. Como Rey de otro pueblo que ha sabido encontrar su camino hacia las libertades públicas por la vía pacífica de una evolución sin traumas, vengo a expresar nuestra admiración por la estabilidad democrática e institucional de esta república fraterna, por la mesura cotidiana de que hacen gala sus ciudadanos, por sus niveles de comportamiento y cordura.

Resulta significativo que, en una estrofa de vuestro himno patrio, se ensalcen el trabajo y la paz; pero más admirable es que, efectivamente, la paz y el trabajo hayan tomado carta de naturaleza en el espíritu y en las costumbres de toda la población. Así, Costa Rica ha cristalizado como ejemplo de sociedad democrática, como reflejo de bienestar general, como manifestación del recto ejercicio de la justicia social. No es casualidad, sino lógica consecuencia de la historia, que haya sido en San José donde fuera firmada, en 1969, la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

España se enorgullece de haber contribuido, de alguna manera, a inspirar esta conciencia y estos ideales. Permitidme que, en respaldo de tal afirmación, traiga a vuestra memoria tan sólo dos momentos históricos: el que señala la fecha de 1564, en que Juan Vázquez de Coronado inicia su larga labor de gobierno, con su ejemplar personalidad de nobles virtudes, de recta austeridad, de respeto al derecho y de amor a la paz. Vázquez de Coronado fue un claro exponente de la más plena dedicación y del más generoso desinterés, sacrificando todo su peculio personal en aras de su misión de gobernar y pacificar las provincias de Nueva Cartago y Costa Rica.

Un segundo momento nos lleva a recordar el año 1890, cuando el doctor Fernández Ferraz viaja a España, comisionado por vuestro gobierno, para regresar luego a Costa Rica, con un numeroso grupo de maestros españoles. Por el acierto de su gestión, Fernández Ferraz fue declarado oficialmente «Benemérito de la Patria» y tengo entendido que ha sido el único no costarricense ya que no extranjero, puesto que ningún español lo es en esta tierra que tuvo el honor de recibir aquel galardón. Es un ejemplo que nos honra a todos; a los españoles que vinieron a dar lo mejor que tenían: su saber; y a vuestros inmediatos antepasados que, sin falsos patriotismos, les llamaron y supieron acogerles como hermanos.

Señor Presidente, he traído a colación dos momentos históricos, entresacados de nuestra larga e íntima convivencia pacífica, por creer que ejemplarizan, con grandeza de espíritu y sin retórica, el sentido profundo y constructivo de lo que deben ser las relaciones en el seno de nuestra fraternidad. Importa emular las virtudes morales de aquellas personalidades destacadas que surjan en nuestro medio. Debemos compartir la ciencia y el saber que hoy atesoramos en dispersión. Tenemos que encontrar juntos las fórmulas que nos permitan orientarnos hacia esa cooperación y hacia ese entendimiento que todos deseamos.

Recorramos ese camino, señor Presidente, con el esfuerzo de todos, para alcanzar la paz y la prosperidad de nuestros países.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+