Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades y Agenda
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en la entrega a la Comisión Europea del Premio Nueva Economía Forum 2007

Madrid, 19.04.2007

H

e aceptado con mucho gusto presidir esta ceremonia de entrega del ?Premio Nueva Economía Forum 2007? al Desarrollo Económico y la Cohesión Social, que ha recibido la Comisión Europea, en la persona de su Presidente, Don José Manuel Durão Barroso, un reconocido europeísta y un gran amigo de España.

España, como país firmemente comprometido con el proyecto europeo, y que conoce, valora y apoya la labor de las Instituciones de la Unión Europea, felicita a la Comisión y a su Presidente por este galardón.

La labor de la Institución premiada sirve para subrayar los avances cosechados por la obra de construcción europea, cuyo Cincuenta Aniversario acabamos de celebrar.

Echando la mirada atrás, muchos de los logros del proceso de construcción europea no podían imaginarse hace dos decenios, cuando Portugal y España acababan de ingresar en las entonces Comunidades Europeas.

La Comisión, como defensora del interés comunitario, ha desempeñado un papel clave en los enormes progresos registrados a lo largo de las últimas cinco décadas en nuestro modelo de integración.

No es, por ello, exagerado afirmar que la Comisión ha sido y es el verdadero motor de la construcción europea.

Desde la puesta en marcha de políticas comunes, hasta la libre circulación sin fronteras o la creación del euro, todos los grandes avances del proyecto que compartimos casi quinientos millones de ciudadanos, han tenido una participación relevante de esta Institución comunitaria.

Una Institución única en términos de Derecho comparado. Ningún órgano, en ninguna organización internacional, dispone de iguales competencias, o toma decisiones con similar alcance.

Con la Comisión, la Unión Europea cuenta con una Institución que piensa y actúa en función de parámetros europeos, con independencia de los Gobiernos nacionales.

Su derecho de iniciativa legislativa, su condición de guardiana de los Tratados, su capacidad ejecutiva y su facultad de representar a la Unión Europea en importantes foros, hacen de la Comisión Europea una pieza insustituible en el sistema institucional comunitario.

En suma, la Comisión merece nuestro reconocimiento y respeto, tanto por su papel en el edificio comunitario, como por los logros cosechados al servicio de Europa y de los ciudadanos europeos.

La búsqueda del interés comunitario, que caracteriza a la Comisión, es especialmente visible en las acciones en favor del desarrollo económico y la cohesión social, que este Premio ensalza.

En el caso de España, transcurridos poco más de veinte años desde nuestra Adhesión, podemos afirmar que la Unión Europea ha sido un factor clave en nuestra modernización, apertura exterior, y en la mejora de nuestro nivel medio de renta.

La Comisión ha sido, asimismo, capaz de asumir los intereses de los ciudadanos, avanzando en muchos ámbitos, como la protección del medio ambiente o los asuntos de Justicia e Interior.

Hemos de seguir trabajando para ser más eficaces a la hora de abordar los retos de un mundo globalizado en el que Europa debe tener un papel cada vez más cohesionado, activo y visible.

Buen ejemplo de esta actividad internacional de la Unión es que se haya convertido en primer donante mundial de Ayuda Oficial al Desarrollo; haya dado sus primeros pasos en misiones de mantenimiento de la paz y de prevención de conflictos, y siga trabajando, para potenciar sus relaciones exteriores con distintas áreas y socios.

La actual Comisión Europea, presidida por Don José Manuel Durão Barroso, destaca por su excelente labor en una época de cambios profundos en la Unión.

Debe subrayarse, en particular, el éxito de las últimas ampliaciones, con las que la Unión ha pasado a veintisiete Estados Miembros, cerrando así la brecha de una muy dolorosa división de nuestro Continente.

Son ya, también, veintisiete los Comisarios que componen actualmente el Colegio. Un equipo que debe, día a día, afrontar una multiplicidad de desafíos, que afectan a millones de ciudadanos.

En este momento, tras la Declaración de Berlín, conmemorativa del Cincuenta Aniversario de la firma de los Tratados de Roma, los Estados miembros y las Instituciones deben reforzar su compromiso con la construcción europea.

José Manuel Durão Barroso, como Presidente de la Comisión Europea y destacado político, es consciente de la responsabilidad de la Institución que preside para fortalecer día a día la Unión Europea, decisiva para la paz, prosperidad y solidaridad de sus Estados Miembros.

No quiero terminar estas palabras sin animar a la Comisión, que tuve la satisfacción de visitar oficialmente por última vez hace dos años, a continuar desempeñando su labor impulsora de la actividad de la Unión, para seguir trabajando por una Europa mejor, más fuerte y capaz de afrontar los desafíos del siglo XXI.

Reitero mi felicitación a la Comisión Europea, en la persona de su Presidente, por el valioso desempeño de la difícil tarea que tiene encomendada, como garante del respeto a los Tratados y ?personificación? del interés comunitario.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar contenido
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+