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Palabras de Su Majestad el Rey en la recepción al Cuerpo Diplomático acreditado en España

Palacio Real, 24.01.2007

S

eñor Nuncio Apostólico,Señoras y Señores Embajadores,

Mucho agradezco su presencia en esta recepción, así como las afectuosas palabras que nos acaba de dirigir el Nuncio Apostólico de Su Santidad, como Decano del Cuerpo Diplomático.

Esta recepción de Año Nuevo me brinda la grata oportunidad de reunirme con todos ustedes y de expresarles, junto a la Reina y al Príncipe de Asturias, nuestros más sinceros deseos de paz y de prosperidad en nombre propio y de toda la Familia Real. Unos sentimientos, llenos de amistad y afecto, que les ruego hagan llegar a los Jefes de Estado, Gobiernos, pueblos y Organismos Internacionales que tan dignamente representan.

Antes de proseguir, permítanme que dedique unas muy sentidas palabras en memoria de Don Diego Armando Estacio y de Don Carlos Alonso Palate, los dos jóvenes ecuatorianos cuyas vidas, sueños e ilusiones quedaron brutalmente truncados por la barbarie terrorista el pasado 30 de diciembre en Madrid.

La Reina y yo reiteramos a sus familiares, al Gobierno y pueblo de Ecuador, las condolencias que el Príncipe de Asturias ya pudo trasladarles personalmente en Quito. Al mismo tiempo agradecemos las numerosas muestras de apoyo y solidaridad recibidas del mundo entero. Nos reconfortan y nos alientan en nuestra determinación en la lucha contra el terrorismo, desde la firmeza del estado de Derecho y la solidez de nuestras convicciones democráticas.

España no escatimará esfuerzos, en el plano nacional y en el de la cooperación internacional, para acabar con el terrorismo siempre cruel, irracional e inhumano, que constituye una grave lacra que a todos nos incumbe y nos afecta.

Señoras y Señores Embajadores,

España es una gran Nación, moderna, abierta y dinámica, que vuelca desde hace tres décadas sus mejores esfuerzos en la intensificación de sus relaciones bilaterales, regionales y multilaterales. Unas relaciones concebidas como factor de progreso y cooperación al servicio de la paz, los valores democráticos, la justicia, el desarrollo y la solidaridad, en un mundo cada vez más interdependiente y complejo.

Disponemos de un prestigioso Servicio Exterior que aspira a perfeccionar su funcionamiento mediante unas reformas destinadas a incrementar sus medios personales y tecnológicos, para potenciar la acción exterior del Estado y proporcionar a nuestros ciudadanos una mayor protección de sus intereses y necesidades en el exterior.

En el plano europeo, el año 2007 ha arrancado con la plena incorporación de Bulgaria y Rumania como nuevos Estados Miembros en la Unión Europea. Dos países amigos, a los que dirigimos nuestra calurosa bienvenida y sincera enhorabuena.

Esta ampliación, como las anteriores, contribuirá a reforzar el ideario europeo y a consolidar nuestro común espacio de paz, libertad, prosperidad, justicia y solidaridad.

La celebración el próximo mes de marzo del Cincuenta Aniversario del Tratado de Roma, permitirá subrayar los indudables éxitos del proyecto de integración europea, al tiempo que renovar nuestros compromisos con su perfeccionamiento y desarrollo.

España espera del importante proceso de reflexión en la Unión sobre el Tratado Constitucional, un resultado acorde con nuestro común compromiso con el espíritu de la construcción europea.

Alemania y Portugal se sucederán este año en la Presidencia de la Unión Europea. Les deseamos muchos éxitos y cuentan con nuestra leal colaboración.

España ha asumido este año el reto y la responsabilidad de ejercer la Presidencia de la OSCE, un foro vital para la solución de algunos conflictos, capaz de generar consensos políticos muy valiosos en diversas materias, incluido el desarrollo sostenible y la gestión ambiental.

Aspiramos a que los países que integran la OSCE profundicen en la promoción de su dimensión humana y en el fomento de la convivencia intercultural, así como en la lucha contra la xenofobia y la intolerancia.

Por historia, cultura y lazos humanos, Iberoamérica representa un ámbito esencial de nuestra política exterior y cuenta con el firme apoyo y colaboración de España.

La última Cumbre Iberoamericana de Montevideo nos permitió abordar temas de especial calado para la región, como el de los flujos migratorios.

Contando con la eficaz labor de la Secretaría General Iberoamericana, las Cumbres se orientan hacia la adopción de iniciativas y decisiones cada vez más concretas.

Esperamos con ilusión la celebración de la próxima Cumbre en Chile, centrada en la cohesión social y las políticas sociales para promover el logro de sociedades más inclusivas.

El fortalecimiento democrático, institucional y económico de los países iberoamericanos, así como la cohesión social y la reducción de las desigualdades, son objetivos prioritarios de la Cooperación Española en la región.

Al mismo tiempo, nos satisface constatar que las empresas españolas allí instaladas han demostrado una firme voluntad de permanencia y un compromiso a largo plazo con el desarrollo, la creación y la distribución de riqueza en la zona.

En torno al Mediterráneo, España desea vivamente que se consolide un área de estabilidad y progreso, de intercambio fértil y tolerante, y de encuentro de países y culturas.

Nos llena de satisfacción el inicio de actividades, tanto de la Casa Árabe como de la Casa Sefarad-Israel. Deseamos que, en ellas, el espíritu de diálogo intercultural sirva de acicate para la reflexión y la búsqueda de soluciones a los serios problemas que a todos nos afectan.

El año pasado hemos vivido de nuevo momentos de preocupante tensión en Oriente Medio.

Quince años después de la Conferencia de Paz en Madrid, la necesidad de buscar soluciones justas y duraderas al conflicto de Oriente Medio se ha vuelto a poner de manifiesto en toda su crudeza.

La paz no puede esperar. La comunidad internacional en su conjunto debe aportar todo el esfuerzo necesario para que la violencia termine y la región se estabilice. España no escatimará esfuerzos con tal objeto. En ese marco, desplegó el año pasado un contingente en la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en El Líbano.

España contribuye al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, así como a diversas acciones humanitarias, con misiones multinacionales en las que participan nuestras Fuerzas Armadas y Guardia Civil en diversos puntos de la geografía mundial.

Así hemos podido reforzar e innovar los mecanismos de coordinación con nuestros principales socios y aliados en materia de seguridad.

Ello se ha puesto de relieve, tanto en el ámbito europeo, como en el de la relación transatlántica, en concreto en las misiones desplegadas en Pakistán o Afganistán.

Y es que, junto al desarrollo de nuestra identidad europea, vocación iberoamericana y dimensión mediterránea, España otorga una gran importancia al vínculo transatlántico y a la amistad con los Estados Unidos de América.

Señoras y Señores Embajadores,

La aplicación del Plan Asia-Pacífico favorece los intercambios y contactos en una región de especial dinamismo, con la que estamos fomentando la cooperación y los flujos económicos y comerciales.

Esperamos los mejores frutos de la celebración del Año de España en China, con actividades que abarcarán todos los ámbitos de nuestra relación bilateral.

Asia es también un área de atención creciente para la Cooperación Española, en la que aumenta la contribución solidaria de nuestros cooperantes y organizaciones no gubernamentales.

En cuanto a África, una sociedad como la española, no puede permanecer indiferente ante la pobreza y desigualdad, en un Continente al que estamos unidos por tantos vínculos de vecindad, y con el que queremos promover el entendimiento y la cooperación, como persigue el Plan África.

Confiamos en que la Casa África, que ya está dando sus primeros pasos, sirva para catalizar cuantos esfuerzos contribuyan a la ejecución de dicho Plan, en una zona marcada por numerosos problemas, que favorecen la emigración y en la que España sigue aumentando año tras año los fondos de Ayuda Oficial al Desarrollo.

Los flujos migratorios han adquirido una especial relevancia y trascendencia, que España bien conoce como país que ha recibido a numerosos trabajadores inmigrantes, que contribuyen con su esfuerzo a nuestro progreso y bienestar.

Se trata de un fenómeno de amplia dimensión social y humanitaria, que debe ser objeto de atención global y preferente en el ámbito europeo, con la puesta en marcha de una política migratoria coherente y solidaria.

Debemos afrontar adecuadamente el reto de gestionar los flujos migratorios, desde la legalidad y la justicia, actuando eficazmente contra las redes de inmigración ilegal que tanta muerte, dolor y tragedia generan en nuestras fronteras. Todo ello, sin olvidar la necesidad de promover el desarrollo de los países de origen, de combatir la pobreza y de trabajar por los derechos humanos.

La Cooperación Española, sigue incrementando año tras año sus recursos materiales y humanos, en su afán por contribuir eficazmente al desarrollo de los países más necesitados.

Reducir la pobreza y alcanzar los Objetivos del Milenio requiere un esfuerzo no sólo cuantitativo, sino también de mejora en la eficacia de los recursos que asignamos.

Una tarea en la que resulta insustituible la cooperación imaginativa e innovadora que desarrollamos con la comunidad internacional de donantes y, en particular, con las instituciones y organismos multilaterales.

En el ámbito de las Naciones Unidas, España como país comprometido con los propósitos y principios de la Carta, reitera su sincera felicitación al nuevo Secretario General, el Señor Ban Ki-moon, al tiempo que expresa sus mejores votos y apoyo para que la etapa que se inaugura sea fructífera en la búsqueda de sus objetivos.

En la proyección exterior de España otorgamos una particular importancia a nuestro rico patrimonio artístico, cultural y lingüístico, así como nuestra creatividad en estos campos, mediante acciones de intercambio y difusión.

En el plano lingüístico, merece todo nuestro aliento y apoyo la actividad del Instituto Cervantes, que sigue ampliando y mejorando sus medios y su red de centros en todo el mundo.

Aguardamos con ilusión la próxima celebración del Cuarto Congreso Internacional de la Lengua Española, en Cartagena de Indias, precedido por la aprobación en Medellín de una Nueva Gramática por parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Señoras y Señores Embajadores,

Agradezco a todos y cada uno de ustedes, así como a sus colaboradores, su eficaz trabajo para fomentar las relaciones que ligan a España con sus respectivos Estados y Organismos internacionales.

Les deseo el mayor éxito profesional en su labor durante el Año Nuevo 2007 y les reitero nuestros mejores deseos de paz y bienestar junto a sus familias.

Muchas gracias.

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