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Brindis de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias y de Viana en la cena con estudiantes e investigadores

Pamplona, 07.11.2001

M

e resulta muy grato que al llegar al ecuador de esta visita llena de interés que estoy realizando por Navarra, pueda compartir esta velada con todos ustedes, con todos vosotros, responsables de las universidades y universitarios de esta Comunidad Foral.

En cada lugar que visito y en cada conversación que mantengo con personas promotoras de iniciativas y proyectos en estos días, compruebo cómo se entremezclan en la forma de ser de Navarra, la firme defensa de la cultura y de las costumbres tradicionales, y el ímpetu emprendedor por progresar e innovar cada día.

Y creo que la realidad actual de Navarra, su carácter de región puntera en el conjunto de España y los muchos logros económicos, sociales, culturales y científicos que ha alcanzado en los últimos años, se deben en buena parte al eficaz trabajo de sus instituciones universitarias y al decidido empeño de las mismas en volcar lo mejor de sí en servicio de la sociedad.

La Universidad Pública de Navarra, creada por las instituciones forales en 1987, viene cumpliendo cabalmente su compromiso de ser el instrumento decisivo para cubrir las necesidades educativas superiores de Navarra mediante la formación de profesionales cualificados, y constituye el motor de la investigación en sectores tecnológicos cruciales y en procesos sociales cambiantes. Resulta evidente la repercusión que esta actividad tiene en la sociedad, lo que propicia que Navarra sea considerada como una comunidad donde prospera la ciencia y la cultura.

Por otra parte, la Universidad de Navarra, creada hace casi 50 años con el nombre de Estudio General de Navarra, ha desarrollado una actividad docente y de investigación, de forma pionera y ejemplar en los distintos campos de las ciencias, de las humanidades o de la empresa. Su prestigio es conocido y reconocido en el mundo entero, lo que hace que además de los muchos jóvenes navarros que en ella estudian, sean también numerosos los estudiantes de otras regiones y países que cursan aquí sus carreras universitarias y que enriquecen así notablemente la realidad de esta tierra.

Asimismo, los Centros Asociados de la Universidad de Educación a Distancia abiertos en Pamplona y en Tudela posibilitan que más de 3.000 personas puedan compatibilizar sus estudios con otras tareas laborales o familiares lo que redunda en un mayor nivel cultural y profesional del conjunto de la población.

Todo ello nos conduce a concluir que en Navarra se ve muy claro que el futuro de nuestra sociedad pasa por la universidad, que los pueblos que apuestan decididamente por unas instituciones universitarias eficaces y ágiles, adaptadas a la realidad de cada momento y decididas a invertir en investigación e innovación, tienen en ello una gran garantía de futuro.

Y en la importante función que a la universidad le corresponde como vanguardia de la sociedad, vosotros, los responsables del funcionamiento universitario, jugáis un papel decisivo. Y todavía es más importante el deber que recae en vosotros, alumnos y alumnas, para quienes el conjunto de la sociedad y vuestras familias realizan un importante esfuerzo al que debéis corresponder con decisión y responsabilidad, aprovechando estos años que vivís en la universidad para forjar lo mejor posible vuestro perfil profesional y humano que os ha de servir en toda vuestra vida.

Por eso quiero animaros a todos a que sigáis trabajando con ilusión y con empeño desde la institución universitaria en esta importante tarea que tenéis encomendada en beneficio del conjunto de los ciudadanos de vuestra comunidad y de España entera.

Nuestro Premio Nobel de Medicina don Santiago Ramón y Cajal dejó escrito que "Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia". Pienso que desde que Ramón y Cajal escribió este lamento han cambiado, afortunadamente, muchas cosas. Y estoy seguro que si viera hoy la realidad universitaria de esta tierra navarra en la que nació, su opinión no sería la misma.

Creo que en manos de todos vosotros y de cuantos componen las instituciones universitarias está la posibilidad de que nunca más, al carro de la cultura de Navarra, de España, le falte rueda alguna y pueda así avanzar con rapidez, firmeza y seguridad en su pretensión de contribuir a la consecución de un mundo mejor, más libre, más justo y más humano.

¡Muchas gracias!

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