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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la Asamblea General de la Confederación de Empresarios Madrileños (CEIM)

Madrid, 25.05.2005

A

ntes de comenzar mi intervención, la Princesa y yo queremos expresar nuestra más firme repulsa y condena por el atentado terrorista perpetrado esta mañana precisamente en Madrid, y transmitir nuestros mejores deseos de recuperación a los heridos.

A pesar de todo ello, ocasiones como la de hoy en este acto nos llenan siempre de satisfacción, porque permiten subrayar la trayectoria de aciertos de una entidad asociativa como la vuestra que refleja en buena medida la evolución de nuestra economía y nuestra sociedad.

De ahí que quiera expresar nuestra alegría al poder presidir esta Asamblea General de CEIM, la Confederación de Empresarios Madrileños fundada hace más de 25 años, en una etapa de enorme relevancia histórica para España. Aquello fue posible gracias al esfuerzo de un pequeño grupo de empresarios que, con constancia, buen hacer y una clara visión de futuro, supieron ir creciendo hasta integrar en la actualidad a 230 Asociaciones sectoriales y territoriales; es decir, a la práctica totalidad de los empresarios madrileños de la industria, del comercio y de los servicios.

Por ello, agradezco esta oportunidad que nos dais a la Princesa y a mi de visitaros. Es para nosotros un honor presidir vuestra Asamblea General y particularmente para mi dirigiros estas palabras.

Creo sinceramente que los empresarios madrileños podéis sentiros orgullosos de haber participado con un papel de primer orden en la construcción de un Madrid cada vez más moderno superando con tesón, trabajo e inteligencia todas las dificultades inherentes a la actividad empresarial. Un orgullo que debe ir acompañado por el complementario sentido de responsabilidad, ante el papel protagonista que recae sobre la empresa en nuestra sociedad, no sólo en cuanto fuente de riqueza, sino sobre todo como una de las herramientas más eficaces para promover el progreso económico y social.

Quiero resaltar de manera especial el esfuerzo que los empresarios madrileños habéis realizado en los últimos años para innovar y adaptar las estructuras productivas de vuestras empresas a la demanda de unos mercados cada vez más exigentes. Circunstancia ésta, que ha conducido a la implantación de un modelo de gestión basado en un permanente afán de superación.

Desde esta perspectiva, los retos del momento, las tareas que reclaman nuestra atención y dedicación, en mayor medida son, fundamentalmente, el impulso a la investigación y la innovación tecnológica, la mejora de la productividad y de la formación a todos los niveles, la elevación de la calidad, la promoción de la marca, el cuidado del diseño, el aprovechamiento energético y medioambiental, así como - evidentemente - una mayor presencia en los mercados externos. Este listado de retos y tareas tan conocido por todos vosotros, tan pregonado en las escuelas de negocios y tan asumido por la sociedad como casi indiscutibles, constituye la esencia de vuestros desvelos y también de vuestra motivación para progresar, crecer y por supuesto seguir construyendo la sociedad que os alberga.

La reciente ampliación de una Unión Europea, cuyas fronteras interiores están abiertas al libre intercambio de bienes y servicios, la creciente participación de España en el desarrollo económico en Iberoamérica o la expansión y apertura de mercados emergentes, abren nuevos y prometedores horizontes a las empresas españolas, y con ello a las expectativas de negocio, de empleo y bienestar para todos. Son las coordenadas que marcan nuestro futuro y en el que debemos dar más de nosotros mismos para continuar por la senda que España necesita y se merece.

También la incorporación de la mujer, no sólo al mundo del trabajo, sino a los puestos de responsabilidad en las empresas a los que pueden acceder en virtud de su formación y capacidad de trabajo, junto a la adecuada y fluida incorporación de jóvenes emprendedores de ambos sexos, son garantía de continuo progreso para nuestras empresas y avance para la sociedad en general.

Estoy convencido de que sabréis superar las constantes pruebas a las que el mundo de hoy os somete y de que seréis capaces de explorar con decisión las nuevas oportunidades que ofrece. Sabed que contáis con el reconocimiento de la sociedad y el apoyo de las distintas instituciones públicas, tanto estatales como autonómicas y locales.

Ya pude percibir de una manera bastante precisa el nuevo potencial de desarrollo que viven las empresas madrileñas con ocasión de la Visita Oficial que realicé a la Comunidad de Madrid en junio de 2001 y la profunda impresión que me causó su vitalidad, dinamismo y vocación universal.

Constatamos con satisfacción que Madrid era entonces, y lo sigue siendo hoy, una de las Comunidades con mayor creación de empleo, con menores tasas de paro y con elevados porcentajes de integración de trabajadores inmigrantes. A ello han contribuido con eficacia el espíritu de colaboración de los empresarios con las distintas Administraciones y una actitud responsable y participativa de los interlocutores sociales, unidos todos en una identidad de propósitos y objetivos que debe mantenerse en el futuro.

Hoy, además, Madrid es candidata a convertirse en sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Un proyecto que une a autoridades, empresarios, trabajadores y ciudadanos. Son muchos los méritos que nuestra capital ha acumulado para poder ser elegida: capacidad organizativa, infraestructuras, equipamientos y servicios, pero sobre todo mucha ilusión, y ganas de hacerlo bien. Eso nos contagia a todos y esperamos ansiosos la decisión final dentro de poco más de mes y medio.

Para concluir quiero desear a la CEIM continuidad en el camino emprendido en defensa y representación de los empresarios madrileños y, a todos sus componentes y empresas singulares, que sigáis contribuyendo al futuro crecimiento económico y social de esta Comunidad.

En ese camino de futuro, en el que os deseamos el mayor de los éxitos, en apoyo de vuestro trabajo y de cuantas iniciativas puedan redundar en bien de Madrid y de España, siempre podréis contar con el decidido apoyo de la Corona.

Muchas gracias.

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