Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activities and Agenda
  • Listen it
  • Imprimir la página
  • Send to a friend
  • Suscribe to RSS
  • Share it on Facebook
  • Share it on Twitter
  • Share it on Linkedin
  • Share it on Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al Canciller de la República Federal de Alemania Helmut Schmidt

República Federal de Alemania(Bonn), 20.04.1977

S

eñor Canciller, gracias por vuestras nobles y afectuosas palabras. Encuentro en ellas el reflejo exacto de la simpatía y cordialidad con que el pueblo alemán nos ha obsequiado desde el momento mismo de nuestra llegada.

Un Rey español no había visitado tierra alemana desde 1905, cuando lo hiciera mi abuelo Alfonso XIII. Esos setenta dos años transcurridos han deparado a nuestros pueblos vicisitudes diversas. No quiero conjurar el pasado, si no es para poner de relieve la espléndida realidad que hoy nos muestra la República Federal de Alemania. Sólo un pueblo como el alemán, amante de la patria hasta el sacrificio, puede hacer culminar tan duro proceso de reconstrucción como el que fue necesario tras la postración del conflicto bélico.

La reconstrucción y la prosperidad posterior, realizadas y mantenidas en condiciones no siempre propicias, son obra de un espíritu que sabe ser grande y generoso tanto en la adversidad como en la ventura. Esa grandeza de ánimo os confiere hoy un papel relevante en la esfera internacional, que estáis desempeñando con un profundo sentido de la solidaridad.

Nuestra visita a la República Federal de Alemania se produce en momentos en que el pueblo español, bajo la Monarquía que a todos ampara, se esfuerza por cimentar sólidamente los valores de que se nutre la democracia y que la democracia facilita: la convivencia en libertad y orden, el justo reparto de la riqueza nacional, el acceso de todos a la educación y la cultura, el reconocimiento y ejercicio del pluralismo en las ideas y en las actitudes. En resumen, un programa en que el hombre, sus derechos y sus responsabilidades constituyen el eje de la vida social y política.

Son todos ellos valores que rebasan y trascienden las fronteras estatales. Son manifestaciones del patrimonio común occidental del que tanto la República Federal de Alemania como España se proclaman herederas. Y su promoción y su defensa no pueden ser adecuadamente entendidas sin una acción solidaria internacional.

De esta convicción surgió la Comunidad Económica Europea, de cuyo nacimiento ahora se conmemoran los veinte años, y cuya finalidad proclamada consiste en transformar una comunidad de historia y de cultura en una Europa unida económica, social y políticamente. Yo querría elogiar desde aquí, y a través vuestro, señor Canciller, los esfuerzos en ese sentido del gobierno de la República Federal de Alemania. Y recordar una vez más que España, parte insustituible de la Europa del pasado y del futuro, como afirmaba anoche el señor Presidente Federal, está dispuesta a lograr, en igualdad de derechos y de deberes, en libertad y con dignidad, su pleno encuadramiento en el futuro compartido de los pueblos europeos.

Con el mejor espíritu de sincera amistad para nuestro anfitrión, les invito a levantar su copa para brindar por la prosperidad de la República Federal de Alemania, por el bienestar del pueblo alemán, por la ventura personal del Presidente Federal y del Canciller Schmidt.

Back to Speeches
  • Listen it
  • Imprimir la página
  • Send to a friend
  • Suscribe to RSS
  • Share it on Facebook
  • Share it on Twitter
  • Share it on Linkedin
  • Share it on Google+