Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activities and Agenda
  • Listen it
  • Imprimir la página
  • Send to a friend
  • Suscribe to RSS
  • Share it on Facebook
  • Share it on Twitter
  • Share it on Linkedin
  • Share it on Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del VII Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo

París, 15.09.2011

Quiero comenzar mi intervención expresando, junto a la Princesa, nuestra sincera gratitud por haber sido invitados a participar en este Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo que ahora inauguramos, y que honra con su alto patronazgo el Presidente de la República, Nicolás Sarkozy. Por primera vez?y este año en su VII edición- Francia alberga un acontecimiento que hasta ahora se había celebrado sucesivamente en España y Colombia; y, por ello, felicitamos de corazón a la Asociación Francesa de Víctimas del Terrorismo que lo ha organizado junto al Observatorio de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU (de España), promotora de estos congresos desde su comienzo. Así que agradecemos a las autoridades francesas su amable acogida y a los organizadores la preparación de esta reunión en el marco solemne de esta histórica Escuela Militar.

La ciudad de París ilumina hoy nuestros propósitos con su vínculo tan estrecho e indisoluble a la más vigorosa defensa de los valores de la libertad, de la paz y de los derechos humanos, verdaderos pilares básicos de todo orden democrático contra los que el terrorismo, siempre bárbaro y criminal, atenta brutal y sistemáticamente. Desde esta ciudad, que lamentablemente tampoco ha sido ajena al dolor de la perdida de vidas humanas por la acción del terror, dirigimos nuestra solidaridad, admiración y afecto a todas las víctimas del terrorismo y a sus familiares, con un saludo muy particular para los de nacionalidad francesa y su Asociación que tan cordialmente nos reciben.

Esta convocatoria en el corazón de Francia reafirma la vocación de estos Congresos de abordar los problemas de las víctimas del terrorismo en el mundo entero y de promover la participación de asociaciones y expertos de un creciente número de países. Contribuimos así a potenciar la dimensión universal del esfuerzo de sensibilización, de reconocimiento y de apoyo colectivo, que demandan las víctimas.

Señoras y Señores,

La maldad intrínseca del terrorismo ha golpeado muy duro en innumerables atentados a lo largo y ancho de la tierra en losúltimos lustros. En estos días todos tenemos especialmente presentes los sufridos en los EEUU el 11 de septiembre de 2001 de los que acaba de cumplirse el X Aniversario. Sus miles de víctimas y heridos permanecen en lo más hondo de nuestros corazones. Son fechas de memoria; de recordar aquella tragedia que también impactó visual y emocionalmente a todo el mundo casi al instante, en directo, estuvieran donde estuvieran. Por eso, la Princesa y yo queremos reiterar hoy al Señor Embajador de los Estados Unidos -al igual que lo hicimos a su colega en Madrid el pasado domingo- la solidaridad más profunda de todos los españoles hacia el querido pueblo americano.

No nos cansaremos de repetirlo: nada justifica, ni puede justificar, la barbarie terrorista. Ni unas ideas, ni un proyecto político, ni unas creencias, ni la apelación a diferenciasétnicas o culturales. Nadie está legitimado para arrogarse el derecho a privar de la vida a ningún ser humano, ni para atentar contra su integridad física o moral, ni contra su libertad. Los terroristas asesinan, lesionan, secuestran y amenazan, pretendiendo alcanzar sus fines o imponer sus ideas de forma absolutamente inaceptable. Como expresión de totalitarismo, odio, cobardía e intolerancia, el terrorismo merece nuestra repulsa y condena más firmes.

Hace tiempo que el fenómeno terrorista dejó de ser un problema interno de cada Estado para convertirse en un desafío y en una trágica realidad que golpea y amenaza a la comunidad internacional. Una comunidad que está llamada a luchar sin tregua, más unida y coordinada, con voluntad y aunando esfuerzos, para erradicar este flagelo, fuente de odio y de dolor, que azota a la Humanidad.

Hay que redoblar esfuerzos e intensificar al máximo la cooperación internacional para combatir eficazmente el terrorismo contando con todos los instrumentos del Estado de Derecho, con la acción de la Justicia y de las Fuerzas de Seguridad. Todo ello de modo que ningún terrorista pueda evadir o esconder su responsabilidad frente a la Ley, acogiéndose a santuarios de impunidad.

Hoy en París quiero subrayar en este sentido que la cooperación hispano-francesa ha sido modélica y debe seguir inspirando la concertación internacional en la materia. Agradezco profundamente desde esta tribuna a las Autoridades y a las Fuerzas de Seguridad Francesas, que en lasúltimas décadas han estado al lado de España luchando por esta causa, con resultados muy esperanzadores. Muchas gracias por su alto nivel de colaboración, de sensibilidad y de compromiso.

Cada una de las víctimas del terrorismo y sus familiares ponen nombres y caras al hondo dolor humano y al daño irreversible e irreparable que genera. Con todos ellos tenemos contraída una gran deuda inmensa de solidaridad, de apoyo y de gratitud. Son referentes de sacrificio, ejemplos de dignidad y símbolos de la firmeza de nuestros valores y principios, y acicate de nuestro compromiso insoslayable de acabar con el terrorismo. Deben ocupar siempre un lugar preeminente en nuestro cariño y atención.

Nuestros dos países conocen el camino a seguir y continuarán en este empeño mientras no se logre la total erradicación del terrorismo. Laúltima víctima de la banda terrorista ETA fue precisamente un ciudadano francés, el brigada de la Policía Nacional Sr. Jean-Serge Nérin, vilmente asesinado en marzo de 2010 en las cercanías de París. Ojala el nombre del agente Nérin ponga punto final a esta lista?amplia y trágica- de víctimas.

En el plano de la comunidad internacional, ya sea en Naciones Unidas o en foros regionales, España ha colaborado y puesto a disposición toda la experiencia acumulada en estos años que puede ser de utilidad para otros países y organismos internacionales en el combate contra el terrorismo y en la atención a las víctimas.

Señoras y Señores,

Cada una de las víctimas del terrorismo y sus familiares ponen nombres y caras al hondo dolor humano y al daño irreversible e irreparable que genera. Con todos ellos tenemos contraída una gran deuda inmensa de solidaridad, de apoyo y de gratitud. Son referentes de sacrificio, ejemplos de dignidad y símbolos de la firmeza de nuestros valores y principios, y acicate de nuestro compromiso insoslayable de acabar con el terrorismo. Deben ocupar siempre un lugar preeminente en nuestro cariño y atención.

Como saben, España padece desde hace mucho tiempo los efectos del terrorismo y lucha con firmeza contra esta lacra. Además de rendir tributo y reconocimiento a las víctimas, nuestro país ha ido adoptando un conjunto de disposiciones destinadas a mejorar sus condiciones materiales y a lograr su recuperación física y psicológica. Unas medidas que son imprescindibles, aunque nunca lograrán devolver las vidas arrebatadas ni compensar el dolor sufrido.

Aprovecho además esta ocasión para también rendir homenaje a las asociaciones, fundaciones, entidades públicas, universidades y otros colectivos que apoyan a las víctimas en España. En nuestro país ellos han desempeñando?y lo siguen haciendo- un papel insustituible en la asistencia a las personas y a las familias destrozadas por el terror. Trabajan para canalizar las justas pretensiones, cubrir las necesidades y abanderar las legítimas aspiraciones de justicia, recuerdo y reparación de unas víctimas?aquí representadas- a las que transmitimos todo nuestro cariño y respaldo.

En este difícil camino, en ese largo y complejo proceso de vivir sin los suyos o arrastrando secuelas físicas o cicatrices psicológicas, las víctimas del terrorismo están arropadas también por múltiples profesionales. A todos ellos, vaya una vez más nuestra gratitud.

Porúltimo, la Princesa se une a mí para reiterar a todas y cada una de las víctimas del resto del mundo aquí presentes y a sus familias, en nombre propio y de toda la sociedad española, un homenaje de admiración, reconocimiento y afecto por su enorme sacrificio y por su impagable testimonio de valentía y superación.

A la vez que debatir y reflexionar con autoridades y expertos sobre los problemas que afectan a las víctimas, estas jornadas de trabajo servirán asimismo para mantener vivas en nuestras sociedades la voz y el rostro del dolor que nunca debieron padecer; la reivindicación de la ayuda de la que son acreedores; y el imperativo de librar al mundo de la barbarie terrorista.

Estoy convencido de que todos ustedes, unidos por la solidaridad, la memoria pero sobre todo por la esperanza, ayudarán sin duda a nuestras sociedades a progresar en esa dirección.

Merci beaucoup de votre attention! Muchas gracias.

Back to Speeches
  • Listen it
  • Imprimir la página
  • Send to a friend
  • Suscribe to RSS
  • Share it on Facebook
  • Share it on Twitter
  • Share it on Linkedin
  • Share it on Google+