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Palabras de Su Alteza Real la Princesa de Asturias en la inauguración de la XVIII Conferencia Bianual en ?ALNAP? (Active Learning Network Accountability and Performance in Humanitarian Action)

Madrid, 04.06.2008

Muchas gracias por invitarme para presidir la conferencia bianual de ALNAP, la número 23.

Me alegra poder compartir con todos vosotros esta reunión y conocer de cerca vuestros trabajos y reflexiones. Enhorabuena por el trabajo que hacéis.

Cuando en alguna parte del mundo se produce una catástrofe, todos debemos actuar de forma rápida y eficaz. Es nuestra obligación aliviar el sufrimiento que resulta de esa catástrofe. Terremotos, tsunamis, huracanes, hambrunas, guerras, genocidios... En cualquiera de estas situaciones, sean por las causas que fueren, hay personas que sufren y hay vidas destruidas. Son crisis humanitarias que requieren una actuación inmediata.

Las agencias humanitarias, entre otros agentes, son fundamentales para asistir a estas personas. Y desde ALNAP se busca la máxima calidad, la mejora en la acción humanitaria a través de la evaluación, del seguimiento y del análisis de esta acción.

En esta reunión, de la que somos anfitriones en España por primera vez, vais a hablar además de cómo es la relación entre los medios de comunicación y las diferentes organizaciones de ayuda.

Somos todos, cada uno de nosotros, los que debemos entender la magnitud que tiene algo tan esencial como es ayudar a quienes sufren.

El asunto es importante. ¿Cómo actúa una cadena de televisión, o de radio, o un periódico, ante una crisis humanitaria? ¿Cuál es el mensaje? ¿Qué alcance debe tener ese mensaje por sí solo o en relación con el resto de las noticias de un día cualquiera? ¿Cómo es esa cobertura? ¿Depende de la dimensión de la catástrofe, de la magnitud de los daños, de lo cerca que cultural o geográficamente está la sociedad a la que informamos de ese hecho terrible? Una vez en el terreno, ¿debe el periodista pegarse al actor humanitario y contar cómo es su labor o es mejor hacerlo de manera somera y detenerse en cambio en observar los daños y hacer balance? ¿Cuál es la importancia que los medios dan a esta información?

Pero las preguntas no acaban aquí. Desde la perspectiva de las agencias humanitarias, ¿cómo deben actuar con los medios? ¿Qué les cuentan de la labor que hacen? ¿Cuánto deben mostrar de cómo son por dentro, de cómo funcionan? ¿Cómo utilizar ?en el buen sentido- a los medios para que haya una movilización social?

Responder a todas estas cuestiones no es fácil. Es muy sencillo pedir: pedir que haya comprensión entre agentes humanitarios y periodistas, que se ayuden mutuamente. Y como en la mayoría de ocasiones se trata de salvar vidas, creo, todos aquí creemos, que no hay que reparar en esfuerzos para definir bien esa relación entre organizaciones humanitarias y medios de comunicación. Estoy segura de que así lo haréis en esta reunión.

ALNAP y DARA, en su compromiso con la ayuda humanitaria y con su mejora por medio de la evaluación, son claves para orientar y preparar mejor a quienes participan en estas acciones.

Pero somos todos, cada uno de nosotros, los que debemos entender la magnitud que tiene algo tan esencial como es ayudar a quienes sufren.

Os deseo éxito en esta conferencia y os felicito de nuevo de corazón por vuestro trabajo.

Muchas gracias.

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