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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias ante el Consejo de la OCDE

París, 20.03.2007

S

eñor Secretario General, Señoras y Señores Embajadores,Señoras y Señores Miembros de las Delegaciones Nacionales, Señoras y Señoras Miembros del Secretariado,Señoras y Señores,

Muchas gracias, Señor Secretario General, por su recibimiento y muy amables palabras de bienvenida al inicio de mi primera Visita Oficial a la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Una Organización de gran relevancia y prestigio a escala internacional cuya importante tarea vengo siguiendo desde hace años con particular atención.

Mi gratitud se dirige asimismo a todos Ustedes por su generosa acogida y por la oportunidad que hoy me brindan de dirigirme al Consejo de la OCDE.

Como ya tuve ocasión de expresar al Señor Secretario General en su reciente Viaje Oficial a España, hoy cumplo con mi antiguo deseo de visitar esta Organización para conocer más de cerca y en profundidad su labor, en particular sus proyectos y realizaciones más recientes. Una Visita que obedece también al sincero deseo de subrayar el alto valor que España otorga a la calidad y relevancia de la valiosa tarea que ustedes llevan a cabo, especialmente en el actual contexto internacional marcado por los grandes retos y oportunidades que plantea la globalización en el ámbito económico y social.

Como Heredero de la Corona, que desea apoyar el esfuerzo de España y de los españoles por construir una sociedad cada vez más próspera y equitativa, el contacto con todos ustedes y con los más altos responsables de esta Organización me resulta especialmente útil y enriquecedor.

España, al igual que los restantes Estados Miembros, se siente orgullosa de poder contribuir a los trabajos de una Organización cuya misión principal, definida en su Convenio constitutivo, aspira a contribuir al mayor desarrollo económico y social de sus Estados Miembros. Una tarea que se extiende también a todos aquellos Estados no miembros que comparten con nosotros el objetivo del crecimiento económico y del bienestar para todos sus ciudadanos. En suma, una Institución que ha colaborado, colabora y seguirá colaborando en el futuro, con sus Estados Miembros y con la Comunidad Internacional, en facilitar la modernización y el progreso de nuestras sociedades respectivas.

Los análisis y estudios de la Organización, sus decisiones específicas y orientaciones en determinadas materias, además de sus bien conocidos informes y previsiones, se distinguen por su alta calidad y prestigio internacional. Pero la autoridad e influencia de esta Organización supera el ámbito estricto de la actividad de las instituciones oficiales de sus Estados Miembros, y alcanza al conjunto de nuestras sociedades civiles, desde el mundo de la Universidad o de las Organizaciones no Gubernamentales, hasta el de los medios de comunicación.

Permítanme recordarles que en el caso de España, nuestra participación desde los años sesenta como Estado Miembro de la OCDE resultó clave para facilitar el cambio en nuestro modelo económico y social.

Nuestra participación diaria en los Grupos de Trabajo en las diferentes materias permitiría que, a través de los conocimientos adquiridos por los funcionarios españoles, los criterios de la OCDE, sus códigos y sus informes, fueran impregnando poco a poco el debate interno nacional e influyeran realmente en la profunda transformación experimentada por nuestro país desde entonces.

Gracias a las importantes reformas y transformaciones impulsadas a lo largo de casi tres décadas, España se ha convertido en una Nación moderna, dinámica y abierta, con un creciente nivel de renta y bienestar que, en ese mismo periodo, ha logrado incrementar en términos reales su PIB de forma muy sustancial.

Me siento orgullo de poder decir que España se ha convertido en un país que mantiene un crecimiento económico sostenido desde hace catorce años, con unas tasas anuales notables, por encima de la zona euro también en 2006.

Un país que, al mismo tiempo, mantiene un equilibrio en las cuentas públicas, incluso con un superávit consistente por encima del objetivo oficial fijado; que presenta además un ratio de deuda en disminución y un nivel de inflación cercano a la media de los países OCDE.

Un país con un notable clima de diálogo social y una baja conflictividad laboral; con un aumento importante de la inmigración que se ha integrado rápidamente y que contribuye de forma importante a nuestro crecimiento económico.

Todo ello, sin olvidar de mencionar el intenso proceso de internacionalización vivido por nuestras empresas, hoy presentes a lo largo y ancho de la geografía mundial, o el hecho de habernos convertido en importante exportador neto de capitales, así como en destacado donante de Ayuda Oficial al Desarrollo, siendo hoy además un gran consumidor y productor de tecnología, que aspira a más I+D.

En definitiva, España es hoy un Estado Miembro activo de la OCDE que dispone de un entorno macroeconómico sano, y que se distingue por su especial dinamismo y fuerte potencial de crecimiento que debemos seguir extendiendo en beneficio de todos nuestros ciudadanos. Quedan, no obstante, problemas por resolver y reformas por acometer para consolidar nuestro crecimiento y bienestar en un contexto marcado por el escenario que la globalización nos plantea a todos. Un escenario que acentúa la gran importancia que reviste, para todos sus Estados Miembros, la pertenencia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

La actividad de la OCDE, con sus distintos órganos, comités, centros y agencias, abarca un muy amplio espectro de temas todos ellos cruciales para el futuro crecimiento de sus Estados Miembros.

Entre ellos, no quiero dejar de citar por su actualidad el tema de ?la innovación para el crecimiento y la equidad? que será objeto de la próxima reunión de este Consejo a nivel Ministerial bajo la presidencia del Vicepresidente Segundo y Ministro de Economía y Hacienda del Gobierno de España.

La dinámica de los acontecimientos y transformaciones que vive el mundo actual es muy acelerada lo que dificulta su seguimiento. Son muchos los ciudadanos que, en nuestros respectivos países, contemplan con recelo o preocupación algunos de los cambios y tendencias que afectan a nuestras sociedades en diversos aspectos. De ahí, que la cooperación entre los Estados que compartimos unos mismos principios resulte fundamental para poder afrontar con la debida confianza, la necesaria eficacia y el mayor éxito, los problemas y dificultades y para poder convertir los retos en verdaderas oportunidades.

Esa cooperación internacional resulta asimismo de la mayor trascendencia como referente para los Estados no Miembros de esta Organización que siguen atentamente nuestra evolución y que también están dispuestos a asumir, conforme a los límites de sus propias especificidades, algunas de las pautas y de los criterios que la OCDE va estableciendo.

En efecto, cuando los treinta países que componemos esta Organización, acometemos reformas y colaboramos en la identificación de las buenas prácticas, las convertimos en punto de referencia útil para todos.

Son muchos los Estados, gobernantes, líderes políticos, instituciones y medios académicos, que siguen con atención las decisiones y orientaciones de la OCDE, que hoy desempeña un papel decisivo al servicio del progreso económico del mundo, del bienestar de nuestras sociedades y de nuestros ciudadanos.

Por todo ello, me permito animarles a que prosigan su valiosa e intensa labor. Una labor que, en la sesión que hoy celebra este Consejo, se centra fundamentalmente en la ampliación de la Organización y en el reforzamiento de sus relaciones con otros Estados del mundo. Una tarea que puede plantear algunas dificultades pero que, sin duda, puede enriquecer los trabajos de esta Institución, al tiempo que potenciar su peso e influencia a escala global.

Muchas gracias de nuevo, Señor Secretario General, Señoras y Señores Embajadores, por su recibimiento y atención.

[Traducción no oficial]

Remarks by HRH The Prince of Asturias to the OCDE Council

Paris. March 20, 2007

Monsieur le Secrétaire Général,Mesdames et Messieurs les Ambassadeurs,Mesdames et Messieurs les membres des Délégations Nationales,Mesdames et Messieurs les membres du Secrétariat,Mesdames et Messieurs,

Monsieur le Secrétaire Général, je vous remercie de votre accueil et de vos forts aimables propos de bienvenue, alors que je commence aujourd?hui ma première Visite Officielle au siège de l?Organisation de Coopération et de Développement Économiques. Une Organisation prestigieuse, dont l?importance est internationalement reconnue, et dont je suis les éminents travaux avec un intérêt particulier depuis plusieurs années.

Je tiens également à exprimer ma gratitude à vous tous qui m?avez généreusement accueilli et qui m?offrez aujourd?hui l?occasion de m?adresser au Conseil de l?OCDE.

As I already had the chance to tell the Secretary-General, during his recent official visit to Spain, today I fulfill a long time wish in visiting this Organization, based on a great interest in gaining a more close and in depth knowledge of its work -specially of its most recent projects and achievements, and also on an honest desire to highlight the great value that Spain appreciates in the relevance and quality of your work; all the more so in today?s international context, marked by the great challenges and opportunities that globalization represents in economic and social spheres.

As Heir to the Throne, with a keen interest in supporting the efforts of Spain and the Spanish people to build an increasingly prosperous and equitable society, it is especially useful and enriching for me to have this contact with all of you and with the senior Staff of the OECD.

Spain, as well as the other Member States, is proud to contribute with its efforts to the progress of an Organization whose principal mission, defined in its founding Convention, aspires to enhance the greater economic and social development of its Member States. An effort that is also being extended to all those non-member States that share with us the goal of economic growth and wellbeing for all their citizens. In short, an institution which has collaborated, is doing so today, and will continue to collaborate in the future with Member States and the International Community to promote continuous modernization and progress of our respective societies.

The Organization?s analyses and studies, its specific decisions and recommendations on certain topics, as well as its renowned reports and forecasts, are noted for their high quality and international prestige. However, this Organization?s authority and influence go beyond the strict limits of the Member State?s official institutions? activities, and reach our civil societies as a whole, from the world of academia or NGOs to the mass media.

Allow me to remind you that for Spain, our participation since the 1960s as a Member State of the OECD turned out to be one of the key elements that helped to promote change in our economic and social model.

Thereafter, our participation day after day in working groups on different issues made it possible, through the acquired knowledge of Spanish officials, for OECD criteria - its norms and its reports ? to seep little by little into our internal ? or national ? debates, and have a real impact on the profound transformation that our country has undergone since then.

Thanks to the major reforms and transformations that have taken place over the course of nearly three decades, Spain has become a modern, dynamic, and open Nation with a growing level of income and wellbeing; one that, during this same period, has been able to increase very substantially its GDP, in real terms.

I am proud to say that Spain has become a country with sustained economic growth for the past fourteen years, with remarkable annual growth rates, over the euro area also in 2006.

A country that, at the same time, has maintained a balanced public budget, and even a consistent surplus above the official target set; one that presents a falling debt ratio and a level of inflation close to the average of the OCDE countries.

A country with a remarkable climate of social dialogue and low labor conflict, and with a major influx of immigrants who have rapidly entered into our job market, and in doing so are a great contribution to our economic growth.

Not to mention the intense internationalization process experienced by our corporations, whose presence today spans the entire globe; or the fact that we have become a major net capital exporter, as well as a notable donor of Official Development Aid; and we are now an intense technology consumer and producer, though in search for even more R& D.

In sum, Spain today is an active Member State of the OECD which enjoys a healthy macroeconomic scenario, and stands out for its exceptional dynamism and strong potential for growth, which we should continue to expand, for the benefit of all our citizens. There are still, however, unresolved problems, and reforms yet to be carried out in order to consolidate our growth and wellbeing in a context marked by the scenario that globalization has brought upon all of us. Such a scenario makes it all the more important for us Member States to belong to an Organization such as the OECD.

The OECD?s activities, with its different bodies, committees, centers, and agencies, encompass a very wide range of issues?all of them crucial to the future growth of its Members.

Among these, due to their timeliness, I should mention the issues of ?Innovation, Growth and Equity?, which will be the subjects of this Council?s next ministerial meeting under the chairmanship of the Second Vicepresident and Minister of Economy and Finance of the Government of Spain.

The dynamics of world transformation today move very fast making events tough to follow, and many citizens in all of our countries are watching not without suspicion or concern some of the changes and trends that affect our societies in so many ways. Therefore, the cooperation between States sharing the same principles is fundamental in order to face these problems and difficulties with sufficient confidence, the necessary efficiency, and the greatest possible success; and also to be able to transform the challenges into real opportunities.

This international cooperation is also of great importance because it bares the value of reference for the Organization?s Non-Members States, which are attentively following our evolution, and are also ready to take on, within the limits of their own particular circumstances, some of the guidelines and criteria that are established by the OECD.

Indeed, when the thirty countries that form this Organization carry out reforms and collaborate on identifying good practice guidelines, we make it a point of reference that is useful for everyone.

There are many Governments, political leaders, institutions, and academic circles that are closely following the decisions and recommendations of the OECD, which today plays a decisive role serving the world?s economic progress and the wellbeing of our society and citizens.

For all of these reasons, I would like to encourage you to move forward in your valuable and intensive work. During the session being held by the Council today, you will focus basically on enlarging the Organization and strengthening its ties with other States around the world. A task which could face certain difficulties but which, undoubtedly, can enrich the work being done by this institution, while increasing its weight and influence on a global scale.

Thank you very much, once again, Mr. Secretary-General, Ambassadors, ladies and gentlemen, for your kind welcome and your attention.

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