Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
ACTIVITATS I AGENDA
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la cena en la Embajada de España en Francia

París, 30.09.1996

E

​n este mi primer viaje oficial a Francia, a invitación de su Presidente, no podía faltar una oportunidad como la que se nos ofrece esta noche de encontrarnos con las destacadas personalidades reunidas en torno a esta mesa y que representan  las empresas más importantes que invierten o comercian en nuestros dos países.

El desarrollo de las relaciones económicas entre España y Francia, desde principio de los años 80, constituye un ejemplo de un proceso de integración eficaz, fluido y beneficioso para ambas partes. En este proceso las fechas de la adhesión y de la puesta en marcha del Mercado Único se superponen a un acercamiento profundo, complejo y continuado de las economías de los dos países que se intensificó en los años anteriores a la adhesión y que afectan a todos los aspectos económicos, en especial los intercambios comerciales, las inversiones exteriores, el turismo, los transportes, los servicios financieros y los desplazamientos de trabajadores, empleados y profesionales.

En la última década, las corrientes comerciales se han expandido en calidad ampliando y diversificando su contenido así como en cantidad con un dinamismo inusual, hasta llegar a duplicar su volumen cada cinco años, llevando así a Francia a consolidar su posición de primer socio económico de nuestro país.

Este aumento de los intercambios ha tenido efectos indirectos positivos en nuestras empresas que se han visto obligadas a enfrentarse a las nuevas exigencias de competencia, calidad y normas técnicas más sofisticadas que corresponden a un entorno más abierto y competitivo. Los esfuerzos de adaptación a las nuevas reglas del juego económico han producido resultados que se han contrastado de manera favorable en el mercado francés, el más cercano de nuestros mercados europeos, proporcionando un capital de experiencia útil para la expansión de nuestras empresas hacia países más lejanos.

En cuanto a las corrientes de inversión bilaterales se han desarrollado de acuerdo con las estructuras económicas de cada país. Las empresas francesas han diseñado y llevado a cabo una estrategia de afianzamiento de sus cuotas de mercado a largo plazo, reforzando sus implantaciones industriales y comerciales en España, con notables inversiones a través de más de 1.200 empresas y desarrollando una amplia cooperación bilateral en los sectores más diversos en la industria, energía, transportes, telecomunicaciones y servicios. Por su parte, las empresas españolas han centrado sus esfuerzos preferentemente en objetivos comerciales de apoyo a sus exportaciones con inversiones más reducidas.

El turismo está en auge entre las dos naciones no faltando innumerables atractivos. Las cifras de turistas que visitan España y Francia no dejan de crecer, correspondiendo a España el porcentaje mayor de turistas que la visitan procedentes del país vecino.

Multitud de empresas y de ciudadanos españoles y franceses han sido los protagonistas ejemplares de este formidable incremento de nuestras relaciones económicas cuyos efectos benéficos han desbordado las previsiones.

Ustedes representan una parte importante de estas empresas. En muchos casos además han sido pioneros con una confianza y una fe grandes en las posibilidades que nuestros países ofrecen. Por ello quiero agradecerles a todos el camino que han marcado y que no dudo será un ejemplo para otros muchos hombres de negocios que les sucedan.

Torneu a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+