Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
ACTIVITATS I AGENDA
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en la recepción al Cuerpo Diplomático acreditado en España

Palacio Real de Madrid , 31.01.2018

A​gradezco al Nuncio de Su Santidad las palabras que nos ha dirigido en su condición de Decano del Cuerpo Diplomático. Permítanme desearles en nombre de la Reina, del Gobierno de España, del pueblo español y en el mío propio, todo lo mejor para este año que ya transitamos. Les ruego que hagan extensivos nuestros mejores deseos a sus Jefes de Estado, a sus Gobiernos y a sus compatriotas.

Al iniciar estas palabras, quiero reiterar expresamente el compromiso firme de España con los valores y principios encarnados en la Carta de las NNUU, que tienen su más alta expresión en el respeto y la promoción de los derechos humanos y de la dignidad de la persona.

Como prueba de este compromiso, el pasado 1 de enero España ha iniciado su mandato como miembro del Consejo de Derechos Humanos. Responderemos a la confianza que de nuevo nos ha mostrado la Comunidad Internacional dando lo mejor de nosotros mismos, y lo haremos por convicción. Nuestro país impulsará, particularmente, la lucha contra la pena de muerte; la promoción de los derechos de las personas con discapacidad; la lucha contra la discriminación; la defensa y promoción de los derechos económicos, sociales y culturales, incluyendo nuevos derechos como el derecho al agua potable y al saneamiento; la promoción de la Democracia y el Estado de Derecho; y la lucha contra el racismo, la xenofobia y los delitos de odio.

El terrorismo constituye en nuestros días una de las más crueles amenazas contra la dignidad y los derechos de las personas. Los trágicos atentados de 17 de agosto del pasado año en Barcelona y Cambrils, y muchos otros que han golpeado y siguen golpeando en otros lugares del mundo, ponen de manifiesto la necesidad de que la lucha contra el terrorismo continúe siendo prioritaria en nuestra política exterior. Como también lo ha de ser el reconocimiento de sus víctimas. España impulsa la adopción de un Estatuto Internacional de Víctimas del Terrorismo y hemos contribuido en Naciones Unidas a que en 2017 se adoptara el Día Internacional de Víctimas del Terrorismo, que se celebra cada 21 de agosto.

Además, España sigue participando activamente en la Coalición Internacional contra Daesh y contribuimos a dar formación militar y policial a las fuerzas iraquíes. Este compromiso continuará y se reforzará a lo largo de 2018 y los buenos resultados nos llenan de orgullo por el papel de nuestras Fuerzas Armadas y nuestras FCSE en esas misiones.

Pero, como bien saben, nuestra convivencia global también está sometida a otras amenazas no menos preocupantes. España ha condenado en los términos más firmes tanto la realización de pruebas nucleares, como el lanzamiento de misiles balísticos. Seguiremos defendiendo la aplicación práctica del Tratado de No-Proliferación Nuclear como el instrumento internacional fundamental para conseguir el desarme nuclear total, evitar la proliferación de armas nucleares y garantizar el derecho al uso pacífico de la energía nuclear.

Por otra parte, desde su puesto en el Consejo ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), España ha estado luchando para que se condene a los responsables del empleo de estas armas proscritas. Deseo destacar y agradecer la designación de un diplomático español como próximo Director General de la OPAQ.

En nuestra apuesta por la seguridad colectiva, España ha decidido integrarse en la “Cooperación Estructurada Permanente” (PESCO) de la UE. Participamos, asimismo, en todas las misiones militares de la UE y somos un aliado fiable y comprometido con la OTAN desde hace más de 35 años, y así va a seguir siendo.

La cooperación para superar la desigualdad; la apuesta por un modelo de desarrollo sostenible y la lucha contra los efectos nocivos del cambio climático son esenciales para la promover la seguridad, la prosperidad y el bienestar de nuestros pueblos, así como para la misma supervivencia del planeta. Por ello, nos sumamos con entusiasmo y responsabilidad a la puesta en marcha de la Agenda 2030, en sus tres ámbitos: el económico, el social y el medioambiental.

Seguiremos demostrando que somos un país solidario. En 2018 se cumplen 30 años desde la creación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. A sus responsables y a todos los que ahí han trabajado les quiero felicitar con inmensa gratitud. También agradezco y reconozco el trabajo desempeñado en estos años por nuestras ONG´s y por nuestra sociedad civil en la lucha contra la pobreza y en la atención a las emergencias humanitarias. La Reina también es testigo frecuente y sobre el terreno del trabajo que desarrollan. Su apoyo y compromiso, como por ejemplo durante su reciente viaje a Senegal, es de gran utilidad y mantiene una tradición especialmente querida.

La cultura en todas sus manifestaciones, la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento empresarial son también vehículos esenciales de nuestra política exterior, que seguimos impulsando a través de actores como el Instituto Cervantes y la Marca España. Al tiempo, potenciamos nuestra presencia en las redes sociales y en la sociedad de la información, en la que nuestra lengua es cada vez más pujante.

España es un país abierto, plural y comprometido, que contribuye, y desea hacerlo cada vez más, a la seguridad colectiva; a la respuesta a las grandes crisis, como la de los refugiados y migrantes; a la forja, en suma, de un mundo más equitativo y más sostenible.

Somos, sobre todo, conscientes del valor de la democracia y del Estado de Derecho. Les quiero agradecer el apoyo sin fisuras que la Comunidad Internacional ha ofrecido a España ante la más grave crisis que hemos debido afrontar en nuestra historia reciente. Una crisis que ha puesto a prueba valores y principios que son no solo españoles, sino europeos y universales: el valor de la convivencia y la concordia en la diversidad y el valor del respeto a la democracia y al Estado de Derecho.

Por eso, los españoles somos entusiastas valedores del proyecto europeo. Un proyecto que se encuentra en una encrucijada decisiva, ante la que se necesita una visión clara y un liderazgo fuerte.

El reto más inmediato de la Unión Europea es el que plantea la salida de Reino Unido. Ante esta decisión, que respetamos por más que nos duela, nuestra prioridad es la defensa de los derechos de los ciudadanos y de los intereses de la Unión. España desea un acuerdo lo más ambicioso posible, que permita a nuestras empresas y operadores económicos seguir trabajando con sus socios británicos y que garantice las mayores posibilidades de libertad de circulación y establecimiento a los ciudadanos, tanto europeos como británicos.

Pero la negociación del llamado “Brexit”, a pesar de su complejidad e importancia, no puede hacernos descuidar nuestro futuro común europeo. España seguirá estando en 2018 en vanguardia de los países que impulsan las reformas necesarias al proyecto europeo, con realismo y atendiendo a los deseos de los ciudadanos. Pero también con decisión, porque estamos convencidos de que hemos de aprender de las lecciones de la crisis y reforzar los elementos que mostraron debilidades durante la misma.

Somos conscientes del valor de la democracia y del Estado de Derecho. Les quiero agradecer el apoyo sin fisuras que la Comunidad Internacional ha ofrecido a España ante la más grave crisis que hemos debido afrontar en nuestra historia reciente. Una crisis que ha puesto a prueba valores y principios que son no solo españoles, sino europeos y universales: el valor de la convivencia y la concordia en la diversidad y el valor del respeto a la democracia y al Estado de Derecho

El futuro de la Unión pasa por ser un actor global, comenzando por sus vecinos inmediatos, al Sur como al Este. Aquí también es necesaria más y mejor Europa. En nuestra Vecindad Sur, el espacio euro-mediterráneo se ofrece ante la Unión como una oportunidad para trabajar por la seguridad y la prosperidad compartidas. En nuestra Vecindad Este, el Partenariado Oriental es un instrumento clave de la política exterior europea. Deseamos tener con Rusia una relación constructiva, que nos permita avanzar en la creación de un espacio euro-asiático basado en la confianza y el respeto mutuos.

Nuestra naturaleza y vocación europeas son plenamente coherentes con nuestro ser iberoamericano. Europa y América son, en España, vasos que se comunican, espacios y proyectos compartidos, socios que hablan y se respetan, aunque a veces, coyunturalmente, opinen distinto.

Este último año, el balance de viajes y visitas de autoridades iberoamericanas y españolas ha sido extraordinario. Nos han honrado con su presencia en España los Presidentes de Uruguay, Colombia, Ecuador, Argentina, Costa Rica y Perú. Por su parte, las autoridades españolas también han viajado con notable asiduidad a la región y nuestra intención es mantener ese ritmo este año que comienza.

En noviembre se celebrará la XXVI Cumbre Iberoamericana de Antigua Guatemala con una importante agenda bajo el lema “Una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible”, y con la vista puesta en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Precisamente por esa identidad dual, europea y americana, a la que me refería antes, España ha sido siempre firme y activa defensora de reforzar los lazos entre Iberoamérica y Europa. En 2017, se han realizado destacados avances en las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur; en la modernización del Acuerdo Global UE-México y en el inicio del Acuerdo de Asociación con Chile.

Estados Unidos es un aliado esencial de España y uno de nuestros principales socios económicos. En nuestras relaciones, que se remontan a los momentos fundacionales de esa gran nación americana, prevalecen la continuidad y la calidad de los valores e intereses compartidos. Así se puso de manifiesto durante el encuentro en Washington, el pasado septiembre, entre el Presidente del Gobierno y el Presidente de los EE. UU. Y este año no faltarán ocasiones para promover los contactos políticos y fortalecer la confianza entre ambos países.

Me refiero al 30º aniversario de la firma del Convenio Bilateral de Cooperación para la Defensa, que constituye una contribución especialmente valiosa a la seguridad compartida. También quiero destacar que se celebrará el 300 aniversario de la fundación de las ciudades de San Antonio y de Nueva Orleans, una ocasión sin duda oportuna para destacar y valorar nuestros vínculos históricos y nuestras enormes oportunidades de cooperación en tantos ámbitos de cara al futuro.

Respecto de Canadá, quiero destacar la entrada en vigor provisional del acuerdo firmado con la Unión Europea el pasado septiembre, que abre perspectivas muy prometedoras para el crecimiento del comercio y las inversiones en ese país.

El norte de África, y el Magreb en particular, es una región estratégica prioritaria de la acción exterior de España. Su proximidad, su relevancia política, cultural y económica y la existencia de importantes comunidades magrebíes en España hacen que la estabilidad y prosperidad de la ribera Sur del Mediterráneo, en particular, de Marruecos, Argelia y Túnez, sea determinante para nuestro país. Hago votos especialmente para que en este año Libia encuentre una solución política a su crisis y recupere la estabilidad.

Una solución política es lo que deseamos también para los conflictos, nuevos y antiguos, en Oriente Próximo. Las visitas a nuestro país de los presidentes de Israel y de Palestina nos permitieron expresar nuevamente nuestro deseo de que pronto lleguen a un acuerdo para beneficio mutuo sobre las cuestiones centrales del Proceso de Paz, incluido el Estatus de Jerusalén como capital compartida.

África es un espacio geográfico cada vez más relevante para nuestro país, al igual que para el conjunto de la Comunidad Internacional. No es sólo promesa de futuro, sino de presente; y son muchas cosas las que podemos y debemos hacer para mirar más hacia este continente −siempre fascinante−; para escuchar más y entender mejor sus necesidades, sus grandes problemas, así como su inmenso potencial para el mundo. Es, hoy en día y cada vez más, una de las prioridades de nuestra política exterior.

Esta realidad nos ha llevado a reformular nuestro marco estratégico hacia el África subsahariana. Este nuevo enfoque se concreta en cuatro ejes prioritarios: En 1º lugar, contribuir a la paz y la seguridad en la región como condición previa y necesaria para su desarrollo; el 2º eje, apoyar el fortalecimiento institucional para alcanzar mayores cotas de democracia, apertura y respeto de los Derechos Humanos; el 3º, propiciar un crecimiento y un empleo sostenibles movilizando todos los recursos disponibles; y, en 4º lugar, fomentar una adecuada gestión de los flujos migratorios, no sólo hacia fuera sino, sobre todo, dentro del propio continente.

Pero como bien saben, la ambición y proyección global de España viene de muy antiguo. Y por eso otorgamos la máxima importancia a nuestras relaciones con los países de Asia y el Pacífico, con quienes seguimos estrechando nuestras relaciones. En 2017, la Reina y yo realizamos un viaje de Estado a Japón, que ha sido nuestro primer viaje como Reyes a Asia. También en 2017 el primer Ministro de la India realizó una importante visita de trabajo a España que ha sentado las bases de una extensa cooperación bilateral para los próximos años. Igualmente, el pasado año el Presidente del Gobierno participó en Pekín en la primera cumbre de la Nueva Ruta de la seda, una iniciativa que muestra la vocación global de la República Popular China y puede ofrecer atractivas oportunidades a nuestras empresas.

En 2018, España cuenta con seguir impulsando decididamente esta agenda asiática. Vamos a celebrar el 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y Japón; el 45 aniversario de las relaciones entre España y China y el 50 aniversario de las relaciones con Singapur.

Continúa desarrollándose en este contexto nuestro compromiso con el Pacífico. Al creciente interés de las empresas españolas en los países ASEAN y al progresivo aumento en el volumen de nuestros intercambios comerciales contribuirá, sin duda, la entrada en vigor de los Acuerdos de Libre Cambio de la Unión Europea con Singapur y Vietnam, y los que están en proceso de negociación con otros países de la región como Australia y Nueva Zelanda. España se congratula también por la próxima firma del Acuerdo de Partenariado Económico y el Acuerdo de Asociación Estratégica entre la UE y Japón.

Señoras y Señores Embajadores. Comenzamos, pues, este nuevo año con fuerza y esperanza.

El año que viene, por estas fechas, iniciaremos la conmemoración del V centenario de la primera vuelta al mundo por la expedición de Magallanes y Elcano. Al circunnavegar el planeta por vez primera, España inauguró una nueva era para la humanidad. Una era en la que el mundo devino uno; en la que ya no había imposibles. Ese es el espíritu que nos convoca y con el que les animo a perseverar por el bien común.

La Reina y yo les reiteramos los mejores deseos de amistad de España hacia sus países, y de paz y prosperidad para sus pueblos.

Muchas gracias.

Torneu a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+