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Palabras de Su Majestad el Rey en la cena ofrecida por el Presidente de la República Árabe de Siria

Siria(Damasco), 20.10.2003

S

eñor Presidente,

Es para la Reina y para mí un motivo de honda satisfacción el encontrarnos hoy en Damasco, con motivo de nuestra primera Visita de Estado a Siria.

Agradecemos Vuestras amables palabras de amistad y afecto, así como la cálida acogida de que hemos sido objeto desde que llegamos a este bello país, fiel reflejo de la sincera hospitalidad que distingue al pueblo sirio.

Los lazos que unen a nuestros dos pueblos han sido siempre estrechos. Cómo olvidar que durante siglos gran parte de España fue gobernada por la dinastía de los Omeyas procedente de Siria. Abderramán llegó a Al Andalus e hizo de Córdoba una ciudad próspera y un foco de irradiación cultural.

En Vuestro primer viaje oficial a Europa tuvisteis precisamente el gesto, Sr. Presidente, de visitar la Medina Azahara de Abderramán Tercero.

De nuestras conversaciones con tal motivo, deseo resaltar Vuestra firme voluntad de hacer avanzar a Siria, con paso seguro, por la vía de las reformas políticas y económicas, y hacia su modernización y apertura al exterior.

Señor Presidente,

El mundo que nos ha tocado vivir es complejo e imperfecto. Son muchos los avances registrados, pero persisten la pobreza, la injusticia y las desigualdades.

El acceso a los avances científicos, que tanto han mejorado y pueden mejorar aún nuestra calidad de vida, no garantiza por si mismo la paz y seguridad del mundo. No evita la proliferación de armas de destrucción masiva, que constituye una amenaza a la que debemos saber poner freno de una manera responsable y activa.

La estabilidad y la seguridad de nuestros países y del mundo dependen de ello. Tenemos que promover la seguridad regional y, con tal fin, trabajar por la no proliferación nuclear, química y biológica. Mantengamos vivo este compromiso.

Es el nuestro un mundo más interdependiente. Los pueblos son cada vez más conscientes de que los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y reclaman, a justo título y con creciente insistencia, que los Estados los respeten.

Señor Presidente,

El terrorismo es hoy una de las principales amenazas al derecho fundamental a la vida, a la libertad y a la seguridad. Mi país, como el suyo, han conocido, dentro y fuera de su territorio, el enorme dolor que causa. Produce desolación y sufrimiento sin sentido. Ningún Estado queda a salvo de la violencia indiscriminada del terror.

No hay causa o motivación que pueda justificar la muerte de inocentes. Con el terrorismo no se puede ser neutral y la respuesta de la comunidad internacional ha de ser de firme condena de una amenaza que afecta a todas y a cada una de nuestras sociedades.

La mejor vía para erradicar ese enemigo, que no conoce ni fronteras ni ideologías, se basa en la respuesta solidaria y uniforme de todas las Naciones amantes de la paz.

Señor Presidente,

Como Miembros No Permanentes del Consejo de Seguridad, Siria y España han asumido sus funciones conscientes de la enorme responsabilidad que conllevan.

Nuestras posiciones no siempre han sido coincidentes en el Consejo, pero siempre hemos trabajado en un marco de estrecha amistad y de mutuo respeto.

Deseo manifestarle el deseo de mi país de seguir estrechando y fortaleciendo esa fructífera colaboración.

Señor Presidente,

Nadie duda del protagonismo de Siria en Oriente Medio, que vive un momento crucial de su Historia, marcado por los desarrollos del conflicto árabe-israelí y de Iraq.

La Comunidad Internacional es consciente de que Iraq es una pieza fundamental en esta zona del mundo. Hemos de mirar hacia el futuro y fijarnos como meta que el pueblo iraquí asuma y ejerza su soberanía cuanto antes y que alcance la prosperidad que merece.

La responsabilidad compartida, la estabilidad de Iraq, el mantenimiento de su integridad territorial y un papel relevante de la ONU, son para España y Siria objetivos primordiales.

Debemos expresar nuestra satisfacción ante el resultado alcanzado hace tan sólo unos días por el que nuestros dos países, junto al resto de miembros del Consejo de Seguridad, aprobaron por unanimidad una nueva Resolución que tiene como motor principal nuestra voluntad de ayudar al pueblo iraquí y nuestra determinación en reafirmar su soberanía sobre su destino y su Historia.

En breve, Madrid acogerá una Conferencia de Donantes que permitirá concretar el compromiso de la comunidad internacional a favor de la reconstrucción económica y social de Iraq.

Señor Presidente,

España ha seguido siempre con suma atención, no exenta de preocupación y muchas veces de tristeza, los distintos avatares del Proceso de Paz en Oriente Medio.

España ha puesto todo su empeño, como país hermano y con estrechos vínculos históricos y de amistad con el Mundo Arabe, en contribuir a buscar una solución a los problemas de la región. Coincide con Vuestro país en que toda solución definitiva debe basarse en las Resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, los principios de la Conferencia de Madrid, en particular el de "paz por territorios", la Iniciativa Arabe de Paz aprobada en la Cumbre de Beirut y los acuerdos entre las Partes.

Los mencionados elementos representan el acervo sobre el cual ha de alcanzarse la paz global que incluya a todos los países de la zona. Siria no puede, ni debe quedar al margen del Proceso de Paz.

La comunidad internacional, a través del Cuarteto de Madrid, ha señalado el camino que debe conducir al establecimiento de dos Estados que convivan pacíficamente: por una parte, un Estado viable palestino y, por otra, Israel dentro de fronteras seguras garantizadas por el compromiso de la comunidad internacional. No se me ocultan las dificultades. Pero este esfuerzo, que apoyan tanto España como la Unión Europea, merece la pena.

Estoy convencido de que Siria continuará respaldando toda oportunidad para la paz, contando con su capacidad y el respeto que se ha ganado.

Señor Presidente,

El Acuerdo de Asociación a concluir entre Siria y la Unión Europea, debe sentar las bases de un diálogo franco y sin reservas, que sirva a la prosperidad de Siria y a la estabilidad de la región. Será, sin duda, un Acuerdo equilibrado que contribuya a impulsar y consolidar el proceso de reformas.

Podéis contar con el pleno apoyo de España en este proceso.

Siria ha sido siempre miembro activo del Proceso de Barcelona e impulsor de una visión común compartida. Dicha visión implica la participación en ese proyecto conjunto de la Unión Europea y de los países ribereños del Mediterráneo, creando un entramado global de relaciones que abarque todos los ámbitos, y que promueva al mismo tiempo la integración subregional.

Señor Presidente,

Deseamos que esta Visita de Estado abra una nueva etapa en el entendimiento y cooperación entre nuestros dos países, reforzando nuestros lazos de amistad.

Siria y España disponen de una oportunidad histórica para profundizar en sus lazos políticos, económicos y culturales, aprovechando todo el potencial que encierra nuestro carácter complementario.

En los últimos años ha crecido el número de visitas entre nuestras autoridades. También en el plano cultural, nuestras relaciones son excelentes, gracias al incremento de intercambios y a la labor del Instituto Cervantes de Damasco.

Hemos avanzado, pero aún podemos hacer más.

Nuestros flujos comerciales y turísticos, así como el volumen de inversión en ambos sentidos deben crecer y situarse a niveles más acordes con la intensidad de nuestra relación. El "Encuentro empresarial hispano-sirio", que inauguramos mañana, abrirá nuevas oportunidades en esa dirección.

La firma hoy de un Acuerdo de Cooperación Turística y de otro de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones, impulsará sin duda ese proceso. También, la pronta conclusión del "Acuerdo Euromediterráneo de Asociación" ensanchará las posibilidades de desarrollo de nuestra relación bilateral.

Señor Presidente,

No puedo sino aplaudir Vuestros esfuerzos y gran empeño en abrir la sociedad siria a nuevos horizontes. El pueblo sirio, que ha acogido generosamente a lo largo de la historia a tantas civilizaciones y culturas, y es ejemplo de sociedad multiconfesional, está hoy más volcado al exterior, permanece atento a los cambios que se producen, deseoso de introducir las nuevas tecnologías, fomentar los contactos universitarios y el intercambio de experiencias.

Al reiterar nuestra gratitud por Vuestra invitación para visitar Siria, concluyo mis palabras para levantar mi copa y brindar por Vuestra ventura personal y la de Vuestra esposa, así como por la paz y bienestar del gran pueblo amigo de Siria.

Muchas gracias.

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