Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
ACTIVITATS I AGENDA
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en el Ayuntamiento de Cáceres

Cáceres, 22.11.1990

S

ean mis primeras palabras de agradecimiento por las muestras populares de afecto que recibimos en Extremadura. Es una demostración más de la cortesía y la nobleza de la España que aquí, precisamente en estas tierras, alumbró perspectivas universales de cultura y de convivencia.

Os felicito, a los extremeños y a sus autoridades, por el esfuerzo que todos, día a día, venís haciendo para alcanzar los objetivos de libertad y bienestar que queremos los españoles.

En el concierto de las autonomías, Extremadura camina con ejemplar vigor y sus instituciones propias están impulsando hacia su plenitud esos esfuerzos.

Es importante subrayarlo aquí, porque no puede surgir la tentación del desencanto por la dimensión de los problemas comunitarios, que parecen incidir en el desarrollo del proyecto del Estado de las Autonomías.

Sois ejemplo de austeridad, templanza y buen sentido ciudadano.

Creed y respaldad a las instituciones propias, apoyadlas y cumplid con sus directrices, renunciando a la crítica fácil y negativa porque ahí está la clave política de nuestra convivencia nacional.

A su vez, a las instituciones hay que exigirles prudencia en sus decisiones, realismo en la visión de los problemas y vocación en el servicio.Así se producirá el diálogo necesario para que la democracia se haga plena, superando egoísmos e intereses parciales por muy legítimos que parezcan. Extremadura y sus comunidades están dando una lección de españolidad.

Recogeré en toda su dimensión, en toda su exigencia, las iniciativas que me planteéis y, singularmente, las que hacen referencia directa a la coordinación de vuestros intereses en la Comunidad Europea.

El Estado ha de comprometerse, de forma decidida y clara, en la defensa de esta Extremadura sin cuyo latido y esfuerzo no sería posible la España de todos.

Muchas gracias por la Medalla de Oro de la ciudad que acabáis de entregarme y que acepto con el afecto que merecen los sentimientos y los símbolos que a ella van vinculados, y que con tan hermosas palabras habéis resumido.

Torneu a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+