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Palabras de Su Majestad el Rey en la II Cumbre Iberoamericana

Madrid, 23.07.1992

S

eñores Jefes de Estado, señores Presidentes de Gobierno, al iniciar los trabajos de la II Cumbre Iberoamericana, quiero transmitirles, en nombre del pueblo de Madrid y de España, la más cordial bienvenida y un saludo muy entrañable.

España ha sido y es una nación rica en gentes imaginativas, que ha forjado su identidad a lo largo de la historia con empresas arriesgadas, con apasionadas aventuras y con hombres y mujeres emprendedores, pletóricos de ilusión.

Nuestra realidad actual no podría entenderse sin la proyección iberoamericana, fruto multisecular de historia compartida. Por eso no puedo ocultarles la profunda emoción que sentimos los españoles al acogerles con motivo de esta reunión.

Por fin, podemos hablar de hechos concretos. Por fin, así lo espero, hemos establecido un enlace permanente entre Europa y los países de habla hispana o portuguesa de América Latina.

Todo parece concurrir en esta cambiante y compleja década de fin de siglo para que los países de la Conferencia Iberoamericana, unidos, pues, en una comunidad que abarca dos continentes, podamos poner en práctica de modo gradual y progresivo lo que antecesores nuestros intentaron sin que las circunstancias, que no su voluntad, les acompañaran.

España está persuadida de la oportunidad que se nos presenta y hará cuanto esté en su mano para que el proyecto, que con ilusión inició su travesía en Guadalajara, continúe su viaje a otros ámbitos ya anunciados para años sucesivos en otros países de nuestra comunidad.

Permítanme, finalmente, que dedique un recuerdo lleno de afecto y agradecimiento al que ha sido hasta hace poco ministro de Asuntos Exteriores del gobierno español, bien conocido y admirado por todos ustedes, que tanta ilusión había puesto en esta Conferencia, y que por desgracia no puede encontrarse hoy entre nosotros.

Con mis mejores deseos de que tengamos unas sesiones fructíferas, cedo ahora la palabra al Presidente del Gobierno español.

Muchas gracias.

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