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Brindis de Su Majestad el Rey en el almuerzo ofrecido por el Presidente de Argentina, Sr. Carlos Saúl Menem

Argentina(Buenos Aires), 18.10.1995

S

eñor Presidente, deseo ante todo expresarle mi agradecimiento por este almuerzo, que constituye una muestra más de la generosa hospitalidad que estoy en todo momento encontrando a lo largo de mi estancia en estas queridas tierras argentinas.

A principios del pasado año -con ocasión de su visita de Estado a España- se refirió usted a los ambiciosos compromisos que nuestros dos países están desarrollando conjuntamente, en el marco de la modernización de la economía argentina. Subrayó entonces usted que «la presencia masiva de capitales españoles en este país demuestra la vitalidad de nuestras relaciones». Yo añadiría que refleja también el gran interés y la confianza de los empresarios españoles en la realidad argentina.

El Tratado General de Cooperación y Amistad entre nuestros dos países, que entró en vigor en agosto de 1989, contemplaba una meta inversora de capitales cifrada en dos mil millones de dólares.

De hecho, las inversiones españolas, que representan casi la cuarta parte del total de capital extranjero en el proceso de privatizaciones desarrollado por su gobierno, han superado ese horizonte de inversiones diseñado en el Acuerdo Económico de 1989.

Señor Presidente, hace unos meses, al inaugurar usted el Foro Post Privatizaciones convocado por la Cámara Española de Comercio en la República Argentina, aludió al protagonismo de las empresas y capitales españoles y a su contribución pionera al proceso de modernización de la economía argentina.

En efecto, las empresas de telecomunicaciones, energía, transporte aéreo y terrestre y obras sanitarias, entre otras, se unieron a aquellos grupos españoles que, tradicionalmente, venían desarrollando su actividad en sectores como la construcción y obras públicas, las pesquerías, los servicios financieros y el sector editorial, entre otros, conformando una de las principales concentraciones de capital español en este gran país hermano.

Del mismo modo, el comercio entre nuestros dos países ha dado muestras de un notable dinamismo en la misma dirección. Los intercambios bilaterales se han multiplicado por cinco desde 1989. Y, lo que es más importante, reflejan de hecho un equilibrio, fruto del esfuerzo e interés de ambas partes.

Es natural, señor Presidente, que España y la República Argentina aspiren a establecer una relación bilateral aún más vigorosa, compatible con los compromisos internacionales respectivos y reflejo de la nueva concepción de la cooperación.

En ese contexto hay que enmarcar el Acuerdo de Cooperación Económica y Financiera, que firmarán esta tarde los Ministros de ambos gobiernos. Con el objetivo de incentivar las corrientes comerciales y de inversión, especialmente en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas, este Acuerdo subraya la voluntad de profundizar y fortalecer nuestras relaciones bilaterales, así como de estrechar aún más los lazos económicos entre nuestros dos países.

Señor Presidente, hace pocos días han concluido, felizmente, en Montevideo, las negociaciones del Acuerdo Marco Interregional de Cooperación entre la Unión Europea y Mercosur. Con ello ha quedado despejado el camino para su firma en Madrid, el próximo diciembre, con ocasión de la Cumbre del Consejo Europeo, en la que esperamos contar con su presencia, junto con la de los tres Jefes de Estado de los restantes países miembros del Mercosur.

Este Acuerdo representa la consecución de uno de los objetivos que se había fijado la presidencia española respecto a las relaciones de la Unión Europea con Iberoamérica. Pero además, por encima de sus aspectos puramente económicos o comerciales, incorpora una nueva dimensión a esas relaciones, dotándolas de un carácter privilegiado, derivado del diálogo político y de los valores culturales que compartimos.

Por todo ello, señor Presidente, hago votos por el estrechamiento de nuestras especiales relaciones y levanto mi copa para brindar por nuestros dos países, por su ventura personal y por la prosperidad y felicidad de nuestro querido y fraterno pueblo argentino.

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